No cabe duda que la Raza Mexicana es fácil de distraer, llevamos casi 60 mil muertos por la pandemia, claro muchos de ellos cooperaron “felizmente” con su actitud y poca seriedad al no seguir las indicaciones de cuidarse y cuidar a los demás, y el “pinche pueblo bueno” se divierte de lo lindo con el payaso mayor en la mejor plaza de México, el circo del Palaciote Nacional.

De nada sirven las indicaciones de los médicos, (a quienes va mi respeto y admiración) muchos de ellos incluso fallecidos al contagiarse cuidando a los demás.

De nada sirven los llamados de los ciudadanos a sus vecinos, ni las muertes cercanas en las colonias, ciudades y estados, la gente nomás no entiende.

Las noticias más importantes son las relaciones de la Beli, los fajos de billullo que se tranzaron los del PRIAN, y la lista interminable de los culpables que, casi podemos apostarlo, ni siquiera serán llamados a declarar, ya ni ilusionarnos con verlos en la cárcel pagando por sus robos descarados.

Y no, no se crea que el espectáculo va a terminar pronto, faltan munchos meses pa las elecciones y hay harto payaso esperando su turno de pasar a entreternos.

Mientras tanto, el preciso mago magazo, saca ratas, ratotas y ratisimas de su sombrero, con el fin de distraernos del gran bajón de la economía, números de escándalo que se ocultan gracias al varo que reparte alegremente a sus miles de bots, doctores reporteros y achichincles de 4ta que le siguen arrobados por el brillo de su cabecita blanca.

Y en medio de ellos millones, Más de 30 diría yo, seguimos atrapados en esta tragicomedia de la política mexicana, donde el pensamiento profundo no existe, donde el largo plazo significa seis años y los proyectotes que sacaran a México del atolladero son ocurrencias de 5 minutos pa distraer al auditorio.

Y sabe que es lo peor, que al “pueblo bueno” se le cae la baba cada vez que le “muestran la prueba de la corrupción”.

En el pueblo de mi Madre, cuna de María Faustina Benítez de Álvarez, primera dama del siglo pasado, años después de su muerte se apareció un “sobrino” que hablaba bien bonito, “Pueblo Globero”, decía al ver los arreglos que cada 15 de febrero (aniversario del natalicio de mi tataratataraabuela) habían colocado las “buenas gentes” del mismo.

Y con ese “pueblo globero” aquel supuesto sobrino se despidió de sus “parientes” no sin antes haberse robado las joyas que la Tía había heredado a su lugar de nacimiento.

No tuvo la culpa el “sobrino” era mañoso, se le veía, lo suyo era distraer para robar.

Así cada que veo el panchote que se arman en la oficinota cada vez que quieren distraer al pueblo globero, me pregunto que se irán a robar estos nuevos viejos ratas del PRIMOR moderno.

Porque ya lo sabe usted, lo mañoso no se quita, y lo pendejo tampoco.

Y mientras, la semana que entra, tendremos 60 mil nuevos muertos y millones más en la pendeja, por otros 4 años más.

Por: Netzahualcoyotl Paredes

Periodista, Fotógrafo, Gamer, Lector y Cinéfilo.
Presente en medios de comunicación desde el siglo pasado.
Ganador del Premio México de Periodismo en 2015.
Siempre busco pero no encuentro…