La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto que reforma el artículo 123 de la Constitución para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, con aplicación gradual hasta el año 2030.
El documento establece que el decreto entra en vigor el mismo día de su publicación y fija un plazo de 90 días para que el Congreso realice las adecuaciones necesarias a las leyes secundarias.
Previamente, la Cámara de Diputados declaró constitucional la reforma tras recibir el aval de 22 congresos estatales. Posteriormente, se emitió la declaratoria correspondiente y se envió a la Cámara de Senadores como parte del procedimiento legislativo.
Con la modificación aprobada, la jornada laboral ordinaria quedará establecida en 40 horas semanales. El esquema contempla que, por cada seis días de trabajo, las personas trabajadoras deberán disfrutar de al menos un día de descanso con goce de salario íntegro.
En cuanto al trabajo extraordinario, a partir de 2027 las horas adicionales deberán pagarse con un 100 % más del salario correspondiente a las horas ordinarias. El límite será de 12 horas extra por semana, distribuidas en hasta cuatro horas diarias en un máximo de cuatro días. Si se excede ese tope, el pago deberá ser del 200 % adicional.
Asimismo, se prohíbe el trabajo extraordinario para personas menores de 18 años. La implementación será progresiva hasta 2030, periodo en el que se prevé que sectores productivos y empleadores ajusten sus esquemas conforme a la nueva disposición constitucional.