La marcha por el Día Internacional de la Mujer en la Ciudad de México terminó con momentos de tensión en el Zócalo capitalino, donde se registraron enfrentamientos entre un grupo de manifestantes y elementos policiales que resguardaban edificios públicos.
Durante la movilización, algunas participantes intervinieron las vallas metálicas colocadas alrededor de la plaza con consignas y mensajes de protesta. Posteriormente, un grupo intentó retirar los cercos mientras arrojaba objetos hacia los policías que se encontraban del otro lado.
En al menos dos ocasiones las manifestantes estuvieron cerca de derribar las vallas que protegían la zona frente al Palacio Nacional.
En respuesta, los policías lanzaron gas lacrimógeno y otros objetos para dispersar a las personas que intentaban retirar los cercos.
Durante los enfrentamientos se escucharon consignas dirigidas a la presidenta Claudia Sheinbaum, como “Ábrenos Claudia” y “¿En dónde está la presidenta que nos iba a cuidar?”, en referencia a su residencia en el Palacio Nacional, ubicado frente al Zócalo.
La protesta terminó cuando muchas asistentes comenzaron a retirarse de la plaza debido al gas y a los objetos lanzados durante el enfrentamiento.
En el lugar también se instaló una iluminación con mensajes relacionados con el movimiento feminista como parte del programa cultural “Tiempo de Mujeres”, impulsado por el gobierno de la Ciudad de México.
Una de las instalaciones luminosas mostraba el mensaje “Ciudad feminista por las mujeres”, aunque permaneció encendida solo unos minutos antes de que la plaza quedara nuevamente a oscuras.
Organizaciones feministas criticaron tanto la instalación de estas intervenciones como el uso de vallas metálicas alrededor de edificios públicos.
El uso de cercos y estructuras de protección durante las marchas feministas se ha vuelto una práctica recurrente en los últimos años, con el argumento oficial de proteger edificios históricos y evitar confrontaciones.
Sin embargo, diversos colectivos han señalado que estas medidas priorizan la protección de los inmuebles por encima de la seguridad de las mujeres que se manifiestan.