La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, hizo un llamado al diálogo entre taxistas concesionados y empresas de transporte por aplicación luego de los bloqueos registrados en los accesos del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), los cuales provocaron complicaciones para los pasajeros y retrasos en la llegada a las terminales.
Durante su conferencia matutina, la mandataria señaló que el conflicto entre los operadores de taxis tradicionales y las plataformas digitales, como Uber y DiDi, debe resolverse mediante acuerdos que permitan equilibrar las condiciones de operación y garantizar un servicio eficiente para los usuarios.
“Tiene que haber un acuerdo. En muchos lugares del mundo ni siquiera se permiten las plataformas, porque consideraron en su momento que había que proteger a los taxistas”, expresó la presidenta al referirse a la disputa que se ha intensificado en los últimos días en el principal aeropuerto del país.
El miércoles, un grupo de taxistas bloqueó los accesos a las terminales 1 y 2 del aeropuerto para protestar contra la operación de conductores que utilizan aplicaciones de transporte para recoger o dejar pasajeros dentro de la terminal aérea. La manifestación provocó una fuerte congestión vehicular en las vialidades cercanas y obligó a algunos pasajeros a caminar largas distancias para intentar llegar a tiempo a sus vuelos.
Durante la protesta, decenas de taxis estacionaron sus unidades en las vías de acceso al aeropuerto y exigieron a las autoridades restringir la actividad de las plataformas digitales en la zona. La movilización generó momentos de tensión con elementos de seguridad, quienes utilizaron grúas para retirar algunos vehículos y liberar parcialmente la circulación.
El conflicto ocurre en un contexto en el que un fallo judicial ordenó a la Guardia Nacional suspender sanciones contra conductores que utilizan plataformas para recoger o dejar pasajeros en aeropuertos del país, según informó la empresa Uber.
Además, la situación se produce mientras México se prepara para recibir a millones de visitantes con motivo de la Copa Mundial de la FIFA 2026, que será organizada de manera conjunta por México, Estados Unidos y Canadá.
Sheinbaum explicó que una de las principales causas del conflicto radica en que los taxis autorizados para operar dentro del aeropuerto deben pagar derechos por el uso de las instalaciones y por ofrecer el servicio directamente en la terminal aérea.
“El taxi que sale cuando uno está en el aeropuerto generalmente funciona con un sistema en el que se compra un boleto antes de abordar. Esos taxistas pagan derechos por estar ahí”, señaló.
En contraste, los conductores que operan mediante aplicaciones no pagan esas tarifas, lo que ha generado inconformidad entre los concesionarios tradicionales que consideran que existe una competencia desigual.
“Entonces dicen los taxistas: ‘¿Por qué si nosotros pagamos derechos van a tener la misma condición los que llegan sin pagar derechos?’ Entonces, es un argumento válido”, reconoció la presidenta.
Ante esta situación, Sheinbaum explicó que las autoridades aeroportuarias analizan reorganizar el esquema de transporte en el AICM, de modo que las plataformas digitales puedan operar desde un punto específico dentro del aeropuerto, pero sin afectar el funcionamiento de los taxis concesionados.
“Lo que está planteando el aeropuerto es poner un espacio más alejado donde puedan llegar las plataformas de manera segura”, indicó.
Con esta propuesta, los usuarios que deseen utilizar servicios de aplicaciones tendrían que trasladarse a ese punto designado, mientras que los taxis que pagan derechos continuarían ofreciendo servicio directamente en las salidas de las terminales.
Finalmente, la presidenta también consideró necesario que los taxistas revisen sus tarifas para evitar cobros excesivos que afecten a los pasajeros. Señaló que en algunos casos los precios desde aeropuertos pueden ser muy elevados.
“Los taxistas tienen que moderar sus tarifas. Sale uno del aeropuerto y te cobran hasta 4 mil pesos para ir a algún lugar; no solo pasa aquí, también ocurre en Cancún y en otros destinos”, afirmó.
El gobierno federal insistió en que la solución al conflicto debe construirse mediante diálogo entre las partes involucradas, con el objetivo de garantizar un sistema de transporte funcional para los pasajeros que utilizan diariamente el aeropuerto más transitado del país.