La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, alertó sobre las consecuencias globales que podría tener la escalada del conflicto bélico en Oriente Medio, al tiempo que destacó un llamado conjunto de varios países latinoamericanos para promover un alto el fuego y buscar una solución diplomática a la crisis.
Durante su conferencia de prensa, la mandataria explicó que México, junto con Colombia y Brasil, emitió un comunicado en el que pide el cese inmediato de las hostilidades en la región. El pronunciamiento surge en medio de una creciente tensión internacional tras los enfrentamientos que involucran a Estados Unidos, Israel e Irán.
Sheinbaum señaló que la iniciativa surgió a partir de una propuesta del presidente colombiano Gustavo Petro, quien invitó a distintos países de América Latina e incluso de Europa a sumarse a un pronunciamiento internacional que promueva la paz y el diálogo en la región.
La presidenta mexicana subrayó que el conflicto no solo tiene consecuencias para los países directamente involucrados, sino que también genera repercusiones en la economía y la estabilidad global. Entre los efectos inmediatos mencionó el incremento en el precio internacional del petróleo, que recientemente volvió a situarse cerca de los 100 dólares por barril.
De acuerdo con la mandataria, este aumento en el costo del crudo puede tener un impacto significativo en distintas economías del mundo, especialmente en aquellas que dependen de las importaciones energéticas o que se ven afectadas por la volatilidad de los mercados internacionales.
Sheinbaum enfatizó que el llamado conjunto de los países latinoamericanos busca impulsar soluciones diplomáticas antes de que el conflicto se expanda aún más. En ese sentido, destacó que el comunicado refleja la postura tradicional de la política exterior mexicana, basada en principios como la solución pacífica de las controversias, la no intervención y el diálogo entre las naciones.
Asimismo, la presidenta consideró relevante que el pronunciamiento provenga de América Latina, región que históricamente ha buscado mantenerse al margen de conflictos bélicos internacionales y que suele promover mecanismos de negociación y mediación en crisis globales.
El conflicto actual se intensificó después de que Estados Unidos e Israel lanzaran bombardeos contra instalaciones militares y complejos gubernamentales en Teherán y otras ciudades iraníes. En respuesta, Irán llevó a cabo ataques con misiles y drones dirigidos contra territorio israelí y contra objetivos militares en varios países de la región.
Esta escalada militar ha ampliado el alcance de las hostilidades y ha generado preocupación en la comunidad internacional por el riesgo de que el enfrentamiento se convierta en un conflicto de mayor escala.
De acuerdo con reportes preliminares, los ataques han provocado más de 1,300 muertos en territorio iraní, al menos diez víctimas en Israel y la muerte de 14 militares estadounidenses en diferentes países tras los ataques iraníes.
Ante este escenario, el gobierno mexicano reiteró la necesidad de privilegiar las vías diplomáticas para reducir las tensiones y evitar que el conflicto continúe escalando, al advertir que sus efectos ya se están reflejando en distintos ámbitos políticos, económicos y sociales a nivel mundial.