El Gobierno de México informó que concluyeron las labores de contención de un derrame de hidrocarburo detectado hace aproximadamente dos semanas en el Golfo de México, un incidente que provocó contaminación en varios kilómetros de playas ubicadas en los estados de Veracruz y Tabasco.
Aunque las acciones de contención ya finalizaron, las autoridades indicaron que continúan los trabajos de limpieza en la zona marítima donde se identificó originalmente el vertido, además de las labores de saneamiento en las costas afectadas.
De acuerdo con un comunicado difundido por diversas dependencias federales, se mantienen recorridos de verificación en la región, así como monitoreo satelital, análisis de corrientes marinas y seguimiento en campo con el objetivo de determinar con precisión el origen del contaminante.
Las autoridades señalaron que una vez que se confirme la fuente del derrame se aplicará la legislación ambiental vigente para determinar responsabilidades y garantizar la reparación del daño ecológico causado por el vertido.
En paralelo, la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente solicitó información a diversas empresas del sector energético para investigar si algún incidente operativo relacionado con sus actividades pudo haber provocado la presencia de hidrocarburo en la zona.
Las primeras investigaciones indican que el derrame habría sido provocado por un barco petrolero que navegaba en aguas cercanas al estado de Tabasco. Sin embargo, las autoridades mexicanas aún no han revelado el nombre de la empresa responsable ni detalles adicionales sobre el incidente.
Las operaciones para contener el vertido y evitar que el hidrocarburo se dispersara hacia más áreas del litoral fueron coordinadas por la Secretaría de Marina, con apoyo de personal de la empresa estatal Petróleos Mexicanos.
Según informó la petrolera mexicana, desde el momento en que se detectó la presencia del contaminante se desplegaron embarcaciones especializadas para realizar labores de prevención y contención mar adentro. Estas acciones permitieron reducir el impacto del derrame y evitar que mayores cantidades de hidrocarburo llegaran a las costas.
En cuanto a los trabajos de limpieza en tierra, las autoridades indicaron que los avances son significativos y que se espera que las labores concluyan en los próximos días, lo que permitiría reabrir gradualmente las playas afectadas al público.
Para llevar a cabo estas tareas se desplegaron aproximadamente 210 trabajadores en distintos puntos de las costas de Tabasco y Veracruz. Durante las operaciones de limpieza se han recolectado 91 toneladas de residuos contaminados con hidrocarburo, los cuales han sido almacenados en celdas temporales diseñadas para su manejo y tratamiento adecuado.
Las autoridades medioambientales también continúan evaluando el impacto del derrame sobre los ecosistemas marinos y costeros, con el fin de determinar posibles afectaciones a la fauna, la flora y las actividades económicas de la región, como la pesca y el turismo.
Mientras avanzan las investigaciones para identificar a los responsables, el Gobierno mexicano reiteró que se aplicarán las sanciones correspondientes en caso de confirmarse la responsabilidad de alguna empresa o embarcación en este incidente ambiental.