Pese a los esfuerzos, sólo el 23.2% de personas en el mundo han recibido al menos una dosis de la vacuna contra la Covid-19, según la herramienta Our World in Data. Más preocupante aún, sólo el 0.9% de las personas en países de bajos ingresos han recibido al menos una dosis de la vacuna. Frente a este escenario, es necesario elaborar estrategias para acelerar la producción global de vacunas, situación para la que algunos investigadores hacen propuestas.

Tal es el caso de investigadores de la Universidad de Columbia, de la Universidad de Oslo y del think tank Spark Street Advisors, quienes publicaron sus propuestas en un estudio en la revista Vaccine: X. Su estudio se enfoca en revisar el proceso de investigación y desarrollo global de vacunas y propone reformas que podrían aumentar el acceso, acelerar el tiempo de comercialización y disminuir los costos.

Entre sus propuestas para acelerar la producción global de vacunas se incluye la armonización regulatoria, es decir, armonizar el proceso de aprobación de vacunas en las agencias reguladoras de todo el mundo. Esto permitiría ahorrar tiempo y dinero, particularmente con respecto a las nuevas tecnologías, como en el caso de las vacunas de ARN mensajero y ADN.

Los investigadores también recomiendan el fomento de la capacidad de fabricación para acelerar la producción global de vacunas. Aunque es necesario que la capacidad de fabricación permita ampliársele lo suficiente cuando la demanda es alta, el acceso a instalaciones no es suficiente. Igualmente se aconseja la adquisición de conocimientos suficientes sobre los procesos de fabricación en países y regiones de bajos ingresos. Esto requerirá a su vez libertad para operar en torno a las patentes, así como inversión en transferencia de tecnología.

Alcanzar acuerdos de propiedad intelectual optimizados también destaca entre las propuestas de este estudio para acelerar la producción global de vacunas. Los investigadores mencionan que, con anterioridad, fabricantes de productos biofarmacéuticos y gobiernos han utilizado licencias obligatorias gubernamentales, oposición de patentes, licencias voluntarias de propiedad intelectual y transferencia de tecnología para avanzar en el acceso a nuevas tecnologías.

El estudio señala la necesidad de continuar con este tipo de prácticas en el campo de las vacunas, con mayor transparencia y con la creación de acuerdos de propiedad intelectual más simplificados. Esto podría contribuir a una mayor diversidad de proveedores y a aliviar las limitaciones de suministro que han impedido acelerar la producción global de vacunas.

Conseguir una distribución global equitativa de las vacunas traería beneficios para la comunidad internacional en su conjunto. Un modelo creado a finales de 2020 por investigadores de la Universidad Nordeste, en Estados Unidos, calculó entonces que el 61% de las muertes globales por la Covid-19 se habrían evitado si los países cooperaran para implementar un plan global de distribución de vacunas equitativo. En contraste, en el caso de los países con ingresos altos obteniendo primero las vacunas, se calculó sólo la prevención del 33% de las muertes.

Aún queda mucho por avanzar en materia de vacunación alrededor del mundo antes de poder dar por finalizada la pandemia de Covid-19. Para que la humanidad pueda aspirar a salir triunfante de este desafío, debe enfocarse en permitir un acceso equitativo a la vacunación. Acelerar la producción global de vacunas es tan sólo una parte de este reto, aunado al trabajo cooperativo entre naciones en favor de los países de bajos ingresos.