¿Alguna vez has salido de casa sin celular por la mañana y te has dado cuenta cuando ya era muy tarde para volver? ¿se te ha terminado la batería a mitad del día y te ha embargado una sensación extrema de tener que cargar el celular con urgencia? ¿sientes ansiedad o mucho miedo cuando de estar lejos de tu celular? Si respondiste que sí a alguna de estas preguntas o tuviste dudas de como contestar, es posible que tengas nomofobia.

La nomofobia es definida como el miedo irracional a estar sin el teléfono móvil; el término es un acrónimo que proviene del inglés “no mobile-phone phobia” y aunque todavía no ha sido descrita como una patología cumple con todas las características de una fobia diagnosticable, iniciando por el miedo irracional de no tener acceso al teléfono celular, nerviosismo o angustia, taquicardia, dolor de cabeza o de estómago si no tiene acceso al celular y pensamientos obsesivos acerca del tema. Algunas otras características que puedes observar en quienes son adictos a su teléfono móvil son las siguientes:

  • No apagan el celular en ningún momento
  • No quieren ir a ningún sitio donde no haya cobertura
  • Revisan constantemente para ver si no han recibido algún mensaje, aunque el dispositivo no haya mandado una notificación
  • Se roban a sí mismos horas de sueño para verificar el contenido de sus redes sociales
  • Siempre están al pendiente de buscar un enchufe donde cargar el celular o tienen una batería portable en todo momento
  • Sus conversaciones cara a cara con otras personas se ven truncadas porque prestan más atención a su teléfono celular

Pero no te preocupes de más, si encuentras que tienes una o más de las características que hemos mencionado anteriormente y crees que eres adicto a tu celular, no todo está perdido. Lo primero que puedes hacer para enfrentar esta adicción es acudir con un especialista de la salud mental, ellos tienen todas las herramientas que necesitas para ayudarte a salir adelante; sin embargo, si por ahora no estás convencido o tu economía no te lo permite del todo, también puedes intentar tu mismo algunas de las siguientes estrategias:

  • Utiliza solo las aplicaciones que realmente necesites. La tecnología está diseñada para ayudarnos, así que todas las apps que no signifiquen una ayuda en tus actividades de la vida diaria, elimínalas.
  • Pon limitaciones a la información que recibes. Tal vez estás tan al pendiente del celular porque estás constantemente recibiendo notificaciones; configura tu celular para que la pantalla no se ilumine cada vez que un amigo te hace un comentario en Facebook o alguien comenta algo en un grupo de Whatsapp, no estar saturado de información le hará mucho bien a tu cerebro.
  • Encuentra la diferencia entre la vida real y tu vida virtual. Recuerda que el contenido de tu vida virtual es únicamente el que tu has colocado ahí, así que tu tienes el control para diferenciar entre tu realidad virtual y la totalidad de tu vida real.
  • Encuentra momentos de desconexión. Aunque sean momentos pequeños al día (por ahora) toma pequeños momentos en los que estás alejado del celular y no tienes acceso; tal vez cuando te bañas, desayunando o tomando un café con algún amigo. Te darás cuenta de que estar desconectado tal vez no es tan malo como parece.

Así que ahora lo sabes, si tú o un conocido tienen estos síntomas todavía hay mucho que pueden hacer; la tecnología es nuestra aliada y recuerda tomar todo con medida.

Por: Carmen Lizola