After Dark es una novela del famoso escritor japonés Haruki Murakami publicada en el 2004. Curiosamente, el nombre de la novela viene por una popular pieza de jazz llamada “five spot after dark” de Curtis Fuller.  Es bien conocido que Murakami es un amante del jazz y en muchas de sus obras se llega a mencionar parte de su repertorio predilecto para el disfrute del público.  

En esta ocasión, nos adentramos al mundo de Mari Asai. Una sencilla chica universitaria que esta leyendo una compleja novela en la cafetería Denny’s a mitad de la noche en Japón. Son exactamente las 11:56 pm cuando su lectura es interrumpida por un chico de apariencia ordinaria.  

“Disculpa si eres la persona equivocada, pero ¿no eres tu la hermana menor de Eri Asai?”

 De esa manera comienza todo. Con esa sencilla pregunta el joven Takahashi entra al mundo de Mari.

Mientras estos dos conversan sobre el pasado podemos observar otro punto de la ciudad en donde Eri Asai, la hermana mayor de Mari duerme plácidamente, demasiado pura, demasiado perfecta. Algo nos parece antinatural en su habitación, no hay decoraciones, nada que demuestre un indicio de individualidad, todo luce muy impersonal. Observamos el estéreo y el televisor desenchufado, el espejo, revistas y accesorios, nada luce fuera de lo normal, pero tenemos el sentimiento de que va a pasar algo.  Cuando el reloj marca la media noche la televisión comienza a transmitir estática.  ¿No estaba desconectado el televisor? A pesar de estarlo, eso no impide que la estática en la pantalla aparezca y desaparezca. Si miramos con cuidado notaremos que a través de la estática se forma la imagen de una silla. Y si miramos con mucho más cuidado notaremos que la silla no esta vacía, hay un hombre sentado en ella observando a Eri Asai mientras duerme.

De regreso en la cafetería, Takahashi se ha ido, menciono que tenía ensayo con su grupo de jazz, él toca el trombón. Mari sigue leyendo su libro en Denny’s cuando una mujer entra al establecimiento preguntando por ella. La mujer es amiga de Takahashi y es encargada de un love hotel. Al parecer hubo un problema entre un cliente insatisfecho y una prostituta china, en donde esta última resulto herida. Mari termina acompañando a la mujer, Kaoru, al love hotel para hacer de interprete ya que nadie en el hotel habla chino. Durante este incidente Mari se da cuenta de cómo laboran los negocios bajos, de que la prostituta llamada Guo Donli tiene probablemente la misma edad que ella y como todos tienen sus propios problemas. A pesar de que Mari debería sentirse agradecida por una vida “más tranquila” ella es desdichada. No se siente agradecida en absoluto.

En otra parte de la ciudad notamos que hay un hombre de negocios trabajando arduamente en su oficina. Es el hombre que contrato los servicios de la prostituta. Parece un tipo bastante normal, incluso aburrido, no es la clase de hombre que mirarías por la calle y pensarás que golpearía prostitutas a mitad de la noche. Su oficina es bastante amplia, pero se encuentra completamente solo en todo un piso. Él es el único trabajador de la compañía con el turno nocturno. Si viajamos de regreso en la habitación donde Eri Asai dormía, nos daremos cuenta de que ella ha desaparecido. Su cama esta vacía y recién hecha, pero si damos un mejor vistazo notaremos que el televisor continúa teniendo estática. Ya no podemos ver la silueta el hombre en el televisor, pasa un largo momento y poco a poco vamos teniendo una imagen más clara. Distinguimos a Eri Asai todavía durmiendo en una cama atrapada dentro del televisor.

Pasadas las 3:30 de la mañana Takahashi y Mari se han vuelto a reunir. Él termino de ensayar con su banda, nos enteramos de que dejará de tocar para dedicarse de lleno a convertirse en un buen abogado. Ella no quiere llegar a su casa porque hay problemas. Mari habla acerca de cómo un día Eri anuncio a su familia que se iría a dormir después de la cena. Nadie noto nada extraño en las palabras “me voy a dormir”, la preocupación surgió cuando entendieron que Eri ya no despertaría, al menos no por un largo largo tiempo. Eri llevaba durmiendo tres meses, algo así como la bella durmiente. A pesar de no tener una buena relación con su hermana, Mari estaba preocupada y le parecía insoportable la idea de llegar a dormir a casa.

Todos los personajes, tanto Mari como Takahashi, las personas del love hotel, la prostituta y el hombre de negocios unieron sus vidas durante esa noche, la misma Eri Asai se ve involucrada en los acontecimientos sin darse cuenta e incluso nosotros nos vemos involucrados. Comenzamos a ver cosas y notamos que no hay mucha separación entre su mundo y el nuestro.

After Dark es una obra que nos relata todos los acontecimientos que pasan en una sola noche. Somos parte de lo que pasa en este mundo, al menos durante esta noche. Somos testigos de lo que sucede en las vidas de cada uno de ellos y nos adentramos tanto que realmente sentimos lo mismo que ellos. Una novela ligera, cautivante, que nos transmite grandes mensajes y nos demuestra que realmente solo vivimos un día a la vez.

Queremos que Eri despierte, sentimos la química entre Mary y Takahashi, queremos que a las personas en el love hotel les vaya bien y queremos que el oficinista pague por lo que hizo. Queremos todo eso, pero una parte de nosotros entiende que también ciertos resultados no son tan simples. Sabemos que aquí no todo es blanco o negro, que tenemos que entender las sombras que hay en el medio.

Por: Paty Guzmán

Ana Patricia Guzmán es estudiante de negocios internacionales del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey. Apasionada lectora que comparte con nosotros las diferentes historias que vive día a día. Conocedora de la importancia de las palabras, ya que mal empleadas pueden ocasionar caos a nuestro alrededor. Sin importar el género literario, todo aquel que escribe o lee lo hace con el propósito de adentrarse a un nuevo mundo. Todos tenemos una historia que contar, ella nos ayudará a descubrir nuevos mundos para que con el paso de las páginas nos adentremos en un mundo propio.