La semana próxima en Alemania tendrá lugar un concierto musical al que se espera que asistan alrededor de 4000 personas libres de coronavirus.

¿Pero, cómo? Dirá usted, y con sobrada razón, en estos tiempos e contagios y muertes esos irresponsables europeos promueven que miles de personas se reúnan y se puedan contagiar.

Pues no. Bueno no así, déjeme le explico.

Restart – 19 es el nombre de este proyecto, organizado por los profesores del Centro Médico de la Universidad Alemana de Halle, que tendrá lugar en la ciudad de Leipzig, dentro del Quarterback immobilien Arena

Por medio de este proyecto, estos investigadores diseñaron pruebas para medir cómo es la propagación por aire y en este tipo de eventos de las partículas de sudor y saliva que expulsan los seres humanos.

Para ello organizaron tres conciertos en los que habrá tres maneras de acomodar a las personas asistentes, en uno no habrá medidas de distancia social, en otro unas medidas no tan estrictas y en el tercero medidas muy estrictas.

Y para garantizar la asistencia el concierto musical será ofrecido por el cantante y compositor Tim Bendzko, de gran popularidad en ese país.

También tendrán lugar eventos deportivos en los que se harán pruebas similares.

Para tener una certeza en el desplazamiento de las partículas usaran un compuesto fluorescente que les permita rastrear estas de manera clara.

Asimismo cada asistente deberá realizarse una prueba de covid-19 48 horas antes del experimento, y salir negativo en esta, de lo contrario no podrá tener acceso al mismo.

Y ¿paqué sirve esta mamada?, dirá usted.

Pues nada. Piense en la cantidad de personas que dependen de la realización de eventos masivos.

Conciertos de música, eventos deportivos, festivales, eventos culturales.

Cuántas familias en todo el planeta dependen de la realización de estos eventos, músicos, staff técnico, vigilantes, valet, vendedores de suvenires, etc.

¿Sabe cuánto estamos perdiendo en la ciudad de México al no celebrar estos eventos?

Yo no, pero me imagino que una gran parte de la población si, los que venden cerveza y botanas, playeras, tazas, etc. Y además las empresas, pequeñas en gran medida que fabrican estas mercancías.

Pero no nada más estos eventos pueden beneficiarse de este experimento, se imagina tener datos certeros que nos indiquen como podemos acomodarnos para regresar a tener las clases escolares presenciales, como viajar de manera segura el trasporte público, como correr maratones, viajar en barco, tren y autobuses.

Pero ahora sí, con datos obtenidos de un experimento científico serio y bien realizado, si hablar pejejadas en las mañanas o noches.

Por ello hay que sorprendernos de que una vez más, no sean los EEUU, Inglaterra  China o Rusia quienes piensen diferente, sino los mismísimos alemanes, la Europa antigua sean quienes piensen diferente.

Quién sabe, igual si hay futuro en la nueva normalidad, y en México se hable no solo muertos, chismes, circo y cuanta mamada se les ocurra en la oficinota.

¿O, no?

Por: Netzahualcoyotl Paredes

Periodista, Fotógrafo, Gamer, Lector y Cinéfilo.
Presente en medios de comunicación desde el siglo pasado.
Ganador del Premio México de Periodismo en 2015.
Siempre busco pero no encuentro…