La polarización política crece alarmantemente en muchas partes del mundo, con el Internet y las redes sociales ocupando un lugar protagónico. Recientemente un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences encontró que las publicaciones en redes sociales criticando o burlándose de los rivales políticos, o aquellos en lado opuesto de una división ideológica, reciben el doble de interacciones. Esto comparado con las publicaciones donde se defiende a personas u organizaciones del espectro político propio, las cuales encuentran mayor dificultad para volverse virales.

El estudio, presentado también en la conferencia de la Sociedad de Personalidad y Psicología Social, analizó más de 2.7 millones de tweets y publicaciones de Facebook. Dichas publicaciones provinieron de medios de comunicación estadounidenses o miembros del Congreso de todo el espectro político. Según la investigación, cada palabra adicional en referencia a un político rival o una ideología contraria aumenta las probabilidades de que una publicación sea compartida en un promedio del 67%.

Investigaciones previas apuntaban al uso de un lenguaje muy emotivo como factor para volverse viral en redes sociales, en particular emociones negativas como la ira o la indignación moral. No obstante, este nuevo estudio encontró que usar términos relacionados con el «grupo político externo» es casi cinco veces más efectivo para volver viral una publicación, comparado con el lenguaje emocional negativo. Además, es siete veces más efectivo en relación al lenguaje emocional moral para aumentar el número de interacciones y ayudar a la publicación a volverse viral.

Según la investigación, comprender estos mecanismos que determinan cómo una publicación puede volverse viral ayudan a entender cómo las redes sociales pueden alimentar la polarización política. La polarización puede tener efectos diversos, por un lado pueden afectar los mecanismos democráticos de los países, aunque igualmente pueden tener impacto en los temas salud, en particular con la Covid-19. De acuerdo a una investigación del Centro para Humanos y Máquinas, del Instituto Max Planck para el Desarrollo Humano, algunas acciones políticas polarizantes pueden aumentar los contagios del virus. Así sucedió a mediados de abril de 2020, después de la manifestación de simpatizantes republicanos estadounidenses por el primer confinamiento y su falta de apego a las medidas de higiene recomendadas.

Entender este tipo de mecanismos también podría ayudar a combatir las cámaras de eco, es decir, situaciones donde las ideas son replicadas y amplificadas en un sistema cerrado y las visiones diferentes son censuradas, están prohibidas o minoritariamente representadas. Según una investigación publicada en Proceedings of the National Academy of Sciences distintas redes sociales provocan distintos niveles de segregación. Actualmente se sabe que las redes sociales con más opciones para modificar los tipos y cantidades de publicaciones presentadas en los feed presentaron un nivel menor de segregación.

Las redes sociales juegan un papel importante en la polarización política, por la forma en que presentan la información en los usuarios. Si atacar a los rivales políticos aumenta la posibilidad de una publicación de volverse viral, las redes sociales podrían combatir la polarización penalizando el contenido polarizador y recompensar publicaciones más positivas.