Con el paso del tiempo, han surgido un gran número de aplicaciones para dispositivos móviles donde existe la promesa de hacer inversiones con una aportación mínima para recibir grandes rendimientos. Los más entusiastas sobre invertir en aplicaciones son los jóvenes, personas de 25 a 35 años de edad quienes inyectan sumas de dinero para impulsar el comercio de las acciones en línea.

Invertir es una buena práctica, todas las personas deberían adoptar a favor de sus finanzas personales, pero, así como existen beneficios, también hay riesgos los cuales se deben considerar. Por ejemplo, se debe contemplar la Ley para Regular las Instituciones de Tecnología Financiera y los tres tipos de fintech autorizadas por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV). Ambas instituciones señalan que el crowdfunding, las criptomonedas y wallets trabajan en su mayoría con inversión en valores en mercados financieros, entre ellas, las acciones bursátiles.

Asimismo, vale la pena considerar, entre mientras más pequeño sea el monto de inversión, menores serán los rendimientos. Es decir, las ganancias para el usuario pueden llegar a no ser significativas y también verse disminuidas por las tarifas de uso que cobran las aplicaciones.

Es importante conocer a detalle la operación de inversión para tener en consideración desde los gastos por manejo de instrumento, hasta qué empresas o instrumentos de inversión se va a invertir. A pesar de existir varios riesgos al momento de adentrarse por primera vez a invertir en una aplicación, también hay importantes beneficios.

Un primer paso es contar con una buena salud financiera que contemple un buen manejo del crédito y el ahorro en balance. Aunado a ello, tener objetivos financieros claros, con este panorama lo mejor es optar por instrumentos de inversión confiables y de bajo riesgo.

Expertos en inversión de aplicaciones señalan que una forma fácil y segura de comenzar es hacer crecer el dinero a un plazo fijo elegido previamente por el cliente. Esta situación es la mejor opción si se desea reinvertir el dinero e incluso aumentar el valor para obtener aún mejores rendimientos.

Adam Dodds, director ejecutivo de la empresa fintech Freetrade, sostiene que la participación en el comercio de acciones digitales es algo bueno. «Yo lo comparo con la manera de comer sano o hacer ejercicio, es un hábito saludable y que podría traer importantes beneficios».

Freetrade aumentó el número de clientes registrados en 2020, de ser 50 mil usuarios activos en enero, a finales de año alcanzó los 300 mil usuarios y en el primer semestre de 2021 son 700 mil. No es solo Freetrade quien ha alcanzado un boom, empresas como Robinhood en 2020 sumaron 3 millones de usuarios y eToro agregó cinco millones.

El boom de las inversiones a través de aplicaciones es también en respuesta a que el comercio de acciones ha reducido las barreras para involucrarse en la inversión mediante la fraccionalización. Ello permite a los usuarios comprar pequeñas fracciones de acciones enteras, por ejemplo, una participación en Tesla de Elon Musk era de 880 dólares, actualmente ronda los 688 dólares. Por lo tanto, comprar fracciones de acciones de alto valor permite a los pequeños inversores realizar otras inversiones y de esa manera distribuir su riesgo. Con ello, es posible tener un mejor rendimiento financiero a medida que las actuales aplicaciones financieras reducen sus comisiones comerciales hasta cero.