De acuerdo con un estudio realizado por Accentura, compañía de consultores con sede en Irlanda, el mercado de educación estará valuado en 8.9 trillones de dólares (td) para 2025. Este mercado comprende enseñanza, desarrollo de contenidos, certificación y capacitaciones en ámbitos personales, laborales y académicos. En ese sentido, especialistas del Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) comentaron sobre la importancia de la capacitación reskilling para formar empleados con mejores habilidades durante la nueva normalidad.

Frente a la cuarta revolución industrial, caracterizada por la incorporación de tecnologías digitales y automatización, la fuerza de trabajo requiere adaptar sus saberes y habilidades a un ecosistema cambiante y orientado a la sostenibilidad. Según el departamento de gerencia de la compañía Insperity, el reskilling es un proceso mediante el cual las empresas capacitan a sus propios empleados para ayudarles a obtener las habilidades clave. Para lograr este objetivo se requiere optimizar canales de comunicación y desarrollar modelos aplicados a las habilidades de los sectores e industrias involucradas.

Según iniciativa Reskilling Revolution (RR), organizada por el WEF para ofrecer educación, habilidades y empleos a mil millones de personas en 2030, la sostenibilidad es el factor más importante del reskilling. Asimismo, las afectaciones por la pandemia de Covid-19 dejaron al descubierto los esfuerzos de empresas mundiales para dar capacitación a sus empleados. Entre las industrias involucradas en la RR se encuentra aviación, manufactura avanzada, turismo e inmobiliaria, entretenimiento, tecnologías de la información, minería y metalurgia, hidrocarburos, y salud.

En medio de la crisis sanitaria, los esquemas de teletrabajo y habilidades mixtas modificaron el panorama del reskilling, al orientarlo hacia las tecnologías digitales, informó Accenture. Mientras plataformas de aprendizaje como Google Classrooms y Coursera presentaron un mayor uso, especialistas comentaron la importancia de modelos como las aulas invertidas. En tanto estas ayudan a desarrollar las habilidades profesionales que se ejercen de manera práctica en entornos fuera del aula, y reciben un beneficio de flexibilidad en el ecosistema digital.

Finalmente, expertos del WEF y el Instituto de Tecnología y Educación Inteligente (ITSE, por sus siglas en inglés) indicaron que el reskilling individual es indispensable para el desempeño laboral en las empresas. La cuarta revolución industrial permite el desarrollo de espacios y canales de capacitación personalizados, con énfasis en dinámicas inclusivas y sostenibles a través de plataformas digitales. Dichos canales están orientados a poner en contacto las habilidades adquiridas individualmente en un contexto colaborativo y colectivo, mismo que puede comprender habilidades de otras industrias, tales como la programación.