Vivimos en la era de lo políticamente correcto, de hacer las cosas bien, de pensar en los demás.

De hacer más por el planeta que estamos destruyendo, época en la que grupos ecologistas de primer mundo, con sus oficinas en países que antes eran potencias colonialistas, buscan imponer una agenda ecológica, de sustentabilidad y de consumo responsable a naciones de economías emergentes.

Hoy se pugna por el veganismo, y se trata al consumo de carne animal como un mal que hay que exterminar de la cultura humana, olvidan quienes promueven este “estilo de vida saludable” que son precisamente las proteínas de la carne, las que potenciaron el desarrollo cerebral del ser humano.

Se acusa a países que no soy potencias de incrementar su consumo de carne y acelerar la emisión de gases que destruyen la atmosfera con sus gigantescos rebaños e industria cárnica.

Vale eso no se discute sí, la carne que comemos contamina, cultivarla contamina, transportarla contamina, desecharla contamina.

Y qué, no tenemos derecho también nosotros a comerla.

Sabe quién es el principal consumidor de carne del mundo, EEUU, y quién cree que es el principal productor de carne, pues EEUU.

Saben dónde se encuentran las oficinas centrales de los principales grupos “ecológicos del mundo” pues en países que antes eran potencias colonialistas.

Y todavía seguimos aceptando sus “consejos” sobre cómo manejar nuestros recursos.

¿No tenemos nosotros, los países que no somos potencias económicas ni militares, derecho a alimentarnos, y hacerlo con alimentos ricos en proteínas animales?

¿Porque se nos fomenta a nosotros a disminuir nuestro consumo y producción de carne, mientras los grandes países  consumidores lo siguen haciendo?

¿Porque cae en nosotros, países que todavía conservan bosque y selvas, el deber de cuidarlos?

Mientras que estas antiguas potencias, que ya destruyeron los suyos para cultivar cereales y ganado, aprovechan sus tierras para generar productos que nosotros compramos.

¿No deberían ellos tener la obligación de reforestar sus propios territorios?

¿No deberían esos países que fomentan el cuidado de otras tierras, reconstruir sus propios espacios?

¿No le parece que Inglaterra debería reconstruir sus propios bosques y sanar las tierras mineras?

¿Que EEUU debería reforestar todo su medio oeste y prácticamente sus estados del norte desde Seattle hasta Massachusetts, que han destruido en el proceso económico?

Y ¿qué puede hacer Australia para beneficiar al medio ambiente, si es uno de los principales productores de ganado?

Si bien no podemos negar que como seres humanos tenemos una responsabilidad para cuidar nuestros recursos naturales, también debemos pensar en nosotros, en nuestras necesidades.

También tenemos derecho a equivocarnos y repensar, desde el sur, nuevas formas de generar y progresar.

No solamente asentir cuando seguimos siendo colonizados cultural y ecológicamente, aunque parezca que las intenciones son buenas, no deja de ser colonialismo.

Por: Netzahualcoyotl Paredes

Periodista, Fotógrafo, Gamer, Lector y Cinéfilo.
Presente en medios de comunicación desde el siglo pasado.
Ganador del Premio México de Periodismo en 2015.
Siempre busco pero no encuentro…