Por: Carmen Lizola

En estos momentos de crisis e incertidumbre todos nos hemos visto obligados a tomar decisiones que tal vez no estábamos listos para enfrentar y creo que es muy normal que nos cuestionemos de vez en vez si hemos tomado la decisión correcta. Cuando tenemos que tomar una decisión complicada la dificultad radica, muchas veces, en la posibilidad de pérdida… si bien por un lado elegirás algo que crees que es lo mejor, por otro siempre, siempre, estás dejando de elegir otra opción que también consideras que pudiera ser buena o necesaria; de no existir esa pérdida, la toma de decisiones no sería complicada.

Esta duda ante el mejor camino a decidir se potencializa cuando uno se encuentra en un momento de crisis, simplemente, cuando hay emociones de alta intensidad nuestra capacidad para pensar adecuadamente se ve bloqueada, y por lo tanto, tomar decisiones bajo esas circunstancias no es la mejor alternativa. Por lo tanto, yo te diría que si puedes evitar decidir cualquier cosa importante durante esta cuarentena, lo hagas, seguramente verás las cosas de una manera muy diferente cuando todo esto pase.

Desgraciadamente, hay decisiones que no se pueden aplazar, algunos de nosotros nos hemos visto a tomar decisiones muy importantes para nuestra vida y nuestro futuro a pesar de la situación que estamos viviendo, por eso hoy te dejo algunos consejos que podrían ayudarte a decidir:

  • Sé optimista, piensa que encontrarás la solución más adecuada. Ser optimista no es la posición más común en el ser humano, la mayoría de nosotros tendemos al fatalismo cuando nos encontramos ante una situación complicada. Quita estos pensamientos de tu cabeza, o al menos inténtalo, el panorama puede ser tan verde como tu lo pintes.
  • Lo importante no es la decisión en sí, sino la capacidad que tengas para tomarla. Es importante que no te bloquees; muchos de nosotros nos paralizamos por completo y perdemos la necesidad de decidir cualquier cosa, por mínimo que sea; intenta seguir avanzando, las cosas poco a poco tomarán sentido, solo déjalo fluir.
  • No te obsesiones con tomar la mejor decisión posible, solo tómala. Ya quedamos en que estás dejando fluir las cosas, ¿no? Entonces, si estás obligado a decidir, solo haz eso, DECIDE… ya lidiaremos cuando todo esté más en calma con cualquier consecuencia que pueda venir.
  • No tomes decisiones en función de lo que piensan los demás, tómalas pensando en ti mismo. El único que tendrá que vivir con las consecuencias de lo que decidas eres tú, por lo tanto, este no es momento de escuchar a otros, ya podrán ayudarte después a lidiar con las consecuencias.
  • Confía en tus habilidades. Tal vez no te has dado cuenta, pero tu psique tiene una capacidad de aprendizaje inmensa que no estaría mal que aprovecharas. Confía en tus instintos y sigue, literalmente, lo que te está diciendo tu corazón; solo tú sabes lo que es mejor para ti.
  • Sobre todo, relájate. Este no es momento para flagelarnos o castigarnos sobre lo que estamos viviendo y decidiendo día a día; enfócate en sobrevivir y hacer llevadera tu situación, te repito: las cosas tomarán solas su propio ritmo.

Además, recuerda: todos estamos nadando contra corriente, nadie criticará tus decisiones porque están demasiado preocupados analizando las propias.