El 20 de agosto de 2021, el canciller de MéxicoMarcelo Ebrard informó, la corte federal en Massachusetts aceptó la demanda presentada por México contra fabricantes de armas en Estados Unidos. El reporte fue dado vía Twitter y conforme con su publicación, el secretario de relaciones exteriores dijo: «Es un primer gran paso, ahora vienen la notificación y el proceso legal, avanzamos».

Como contexto, el 4 de agosto 2021, Marcelo Ebrard, anunció en su cuenta de Twitter que presentó una demanda interpuesta en contra de 11 fabricantes de armas en Estados Unidos. Los cuales fueron: Smith & WessonBarrett FirearmsBeretta, Century International Arms, Colt’s ManufacturingGlock Inc, Glock Ges, Sturm Roger & Co, Witmer Public Safety Group y Interstate Arms. La demanda que es de tipo civil, fue presentada ante el juzgado de la ciudad de Boston, Massachusetts. Y estuvo interpuesta por negligencia de las compañías, por facilitar el tráfico ilícito y por detonar la violencia en México.

De acuerdo con el canciller, lo que México exige a los fabricantes es compensar al gobierno mexicano por los daños causados. Por lo cual México pide a las empresas señaladas al menos 10 mil millones de dólares para compensar la situación. De igual manera, la querella estipula las compañías involucradas incorporen mecanismos de seguridad en sus armas, incluidos seguros para evitar que esas armas sean usadas por personas no autorizadas.

Sería importante mencionar, Marcelo Ebrard dijo: «Las empresas saben esto, argumentan que cuando sus productos salen a venta y a comercialización ellos ya no tienen ninguna responsabilidad, pero sí la tienen». Y como contraparte, la Asociación Industrial del Comercio de las Armas (NSSF por sus siglas en inglés) y la Asociación Nacional del Rifle (NRA por sus siglas en inglés) respondieron que el gobierno mexicano es el responsable del crimen organizado en México.

Ante la violencia existente en México, el gobierno del país buscó una solución a ello al imponer una demanda a fabricantes de armas en Estados Unidos, la cual ya fue aceptada por una corte de Massachusetts. No obstante, este hecho no garantiza que la distribución y venta de armas de fuego en Norteamérica sea la causa de violencia en la República Mexicana.