La llegada del coronavirus no solo trajo defunciones, también un aumento del 25 por ciento en ansiedad y depresión de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS). Como resultado del incremento de casos, diversos investigadores de universidades de Latinoamérica realizaron una Escala de Ansiedad por Coronavirus (CAS-4), con el objetivo de mejorar las estrategias de atención en salud mental. Según el informe de la OMS una de las principales explicaciones del deterioro mundial en la salud mental es el estrés provocado por el aislamiento social resultante de la pandemia.

Uno de los principales causantes del estrés fue la soledad, miedo a contraer Covid-19, sufrimiento y muerte de uno mismo y de los seres queridos. Así como el dolor después del duelo y las preocupaciones financieras también han sido señalados como causantes de ansiedad y depresión. El sector salud es de los más afectados de acuerdo con la OMS, pues el agotamiento de los trabajadores de la salud han sido un desencadenante importante de pensamientos suicidas.

Por su parte, en una investigación en la cual participó la Universidad del Valle de México al cual NotiPress tuvo acceso, se explican los síntomas de la ansiedad disfuncional relacionados con la Covid-19. Una persona que padece coronafobia puede presentar ansiedad generalizada, estrés, depresión, ideación suicida, conductas de búsqueda de seguridad y deterioro del funcionamiento diario. La CAS-4 evalúa dichos síntomas y posibilita identificar de mejor manera a las personas con niveles medios a altos de esta ansiedad disfuncional. En la investigación participaron cinco mil 196 personas de 12 países de Latinoamérica con una edad promedio de 34 años.

Entre los hallazgos de la investigación se destacaron que el 60% de los participantes manifestaron ansiedad disfuncional. Asimismo, las mujeres tuvieron un mayor nivel de ansiedad disfuncional relacionada con Covid-19 frente a los hombres. De acuerdo con el doctor Raymundo Calderón, director nacional de psicología de la UVM e investigador participante en el estudio, la ansiedad disfuncional es una consecuencia a la falta de adaptación hacia una situación de amenaza o de peligro.

Respecto a la depresión y el estrés, se observó en el estudio que es menos frecuente que la ansiedad a pesar de tener una alta incidencia. Asimismo, se destacó como los jóvenes fueron los más afectados por el estrés durante la pandemia. Esto puede ser consecuencia de los limitantes para relacionarse socialmente con sus iguales y las actividades familiares o laborares no tuvieron un equilibrio en su vida cotidiana.

Los resultados serán publicados en diferentes áreas de las universidades para encontrar soluciones aptas a la región y crear estrategias para su tratamiento. La CAS-4 no busca eliminar la ansiedad, sino cambiar la estrategia para hacerla la menos dañina posible. Sin embargo, es importante continuar con la recomendación de la OMS para evitar el deterioro de la salud mental. De acuerdo con los consejos publicados se debe de seguir una rutina, reducir la exposición a la noticias, evitar el alcohol y drogas, usar moderadamente las pantallas, entre otros.