<<Nunca habría imaginado que el infierno fuera un lugar tan limpio. >>
Mathias Malzieu

Mathias Malzieu es escritor francés, director de cine y cantante. Es un hombre cuyo corazón lanza fuegos artificiales, adicto al entusiasmo.  Él mismo se describe como un hombre-volcán ya que después de todo, “la lava corre por sus venas.”

¿Cuál es la experiencia que él tiene para contar?  El problema se desato en medio de la promoción de su libro- película “La mecánica del corazón.” Para entrar en contexto y ponernos un momento en sus zapatos, imagina que tienes una enfermedad tan grave como rara.

Una enfermedad que puede ser causada por medicamentos, cuestiones genéticas, tal vez químicos, radiación, alguna bacteria o algún virus. Pero en este caso, la enfermedad de Malzieu se clasifica como <<idiopática>>, es decir, una de la que no se conozca la causa. Una enfermedad que sea una clase de accidente biológico. Algo que pueda pasarle a cualquiera, pero no le pasa a casi nadie.

Imagina recibir una llamada del hospital diciendo que necesitan realizarte una transfusión de sangre urgentemente y que no hagas ciertas cosas porque sí algo llegará a cortarte la piel, así sea la más mínima cortada, tendrás una gran hemorragia. Al llegar al hospital más cercano, te transportarán en silla de ruedas, aunque seas perfectamente capaz de caminar. Por tu seguridad, deben llevarte en silla de ruedas.

La zona del hospital a donde te dirigen es una zona en la cual la gente a tu alrededor tiene que usar mascarilla, una bata y una especie de bolsa en la cabeza. Acabas de entrar a la ciencia ficción. Deberás someterte a unas cuantas pruebas donde analizarán tu medula ósea y con cada pinchazo que te hagan, la sangre no dejará de brotar. No importa el tiempo que pase, verás sangre por todas partes por muy pequeña que sea la herida. Será entonces, cuando tendrás la sensación de haber asistido a tu propia autopsia.

Estar enfermo debió de ser la cosa más triste en el planeta para alguien que soñaba con ser un superhéroe, para alguien que principalmente soñaba con salvarse a si mismo. No es un cáncer, pero los síntomas y tratamiento son parecidos a los de la leucemia.

Diagnóstico: <<Aplasia medular>>.

Es decir, ya no se puede producir sangre. Algo en tu sistema no permite que puedas generar sangre. Tus células envejecerán y no nacerán nuevas que las suplan. Es por ello por lo que deberás volver al hospital al menos una vez a la semana para una transfusión ya que necesitas sangre. Te has vuelto un vampiro, un vampiro que chupa su propia sangre, tu propia sangre. 

Pareciese como si tu sistema estuviera saboteando el trabajo de la medula ósea para sabotearse a si mismo, como si alguien hubiera oprimido el botón de “autodestrucción”. ¿Cómo es que tu propio cuerpo puede autodestruir algo tan vital como el corazón? Tu propio sistema, tu <protector particular> se convirtió en tu propio enemigo. Tú eres tu propio cáncer.  

Diario de un vampiro en pijama, narra como Malzieu se aferra a sanar para continuar su vida tal y como la conocía antes de que le diagnosticarán su enfermedad. Nos muestra como toda nuestra vida puede cambiar de golpe y todo lo que con ello conlleva. Nuestras rutinas, nuestro entorno, las cosas que usábamos e incluso, como cambian las personas que estaban con nosotros. También nos narra de forma muy conmovedora como cambia el amor. Tanto el amor fraternal como el romántico y la misma amistad cambian de una manera impresionante cuando tú te vuelves vulnerable.

 Mathias Malzieu describe como su amada va a visitarlo al hospital mientras él esta encerrado en una burbuja aséptica, ya que corre riesgo de contraer una infección que le afectará en su tratamiento, y con su alma en un puño cuenta como veía a su novia más bella y más serena cada día. Cuenta lo mucho que recordaba los buenos momentos con su familia y como al ver a sus seres queridos irse día tras día se le rompía el corazón sin hacer ruido.

Malzieu intentaba luchar consigo mismo. Intentaba vencer a sus demonios, pero a la vez se dio cuenta de que nosotros también necesitamos a nuestros demonios. Al ser parte de nosotros, sí los matamos, terminamos matando parte de lo que somos; terminamos matándonos junto con ellos.

Actualmente todos estamos siendo acechados día tras día. Ya sea al amanecer o a mitad de la noche, estamos completamente vulnerables, indefensos, sin importar la hora o el día. En esta actual pandemia podemos comprender un poco lo que es estar encerrados, pero sólo un poco. Muchos de nosotros somos afortunados, ya que aún estamos sanos.

Y es en la salud cuando debemos de ser agradecidos por vivir la vida que tenemos. En esta ocasión simpatizamos con Malzieu, nos preocupamos junto a él, lloramos a su lado, somos un miembro más de su familia esperando un veredicto hacia su situación y nos alegramos también cuando vamos viendo su mejora poco a poco.

Diario de un vampiro en pijama” nos enseña, ahora más que nunca, a encontrar la felicidad en las pequeñas cosas. Nos enseña que esta bien perder la esperanza ya que los tiempos no son siempre buenos, pero también aprendemos a que cuando las situaciones difíciles terminan atesoraremos aún más las cosas que antes creíamos demasiado sencillas. Recuperaremos esas partes de nosotros que hemos perdido debido a esta situación, cuando de nuevo todo sea posible volveremos a salir, a tomarnos de la mano, a dar un beso; regresaremos a la vida dando pasos pequeños sintiéndonos como todos unos gigantes.

Cuando salgamos de aquí compartiremos el mismo pensamiento de Malzieu al momento de su recuperación. Comprenderemos que ya nada volverá a ser como antes y estaremos completamente seguros de que “Salvar mi vida ha sido la aventura más extraordinaria que he vivido.”

Por: Paty Guzmán

Ana Patricia Guzmán es estudiante de negocios internacionales del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey. Apasionada lectora que comparte con nosotros las diferentes historias que vive día a día. Conocedora de la importancia de las palabras, ya que mal empleadas pueden ocasionar caos a nuestro alrededor. Sin importar el género literario, todo aquel que escribe o lee lo hace con el propósito de adentrarse a un nuevo mundo. Todos tenemos una historia que contar, ella nos ayudará a descubrir nuevos mundos para que con el paso de las páginas nos adentremos en un mundo propio.