Desde que somos muy pequeños nos enseñan a “dar las gracias” ante casi cualquier cosa; cuando nos regalan algo, si alguien nos hace cumplido, si nos hacer un favor, por pequeño que sea. “Por favor”, “de nada”, “gracias” son palabras que incorporamos a nuestro vocabulario desde muy temprana edad, sin saber realmente lo que significan.

            En nuestra cultura decir “por favor” y “gracias” cuando se pide y recibe algo es un símbolo de buena educación y modales, sin embargo, nos lo inculcan tanto desde pequeños que la mayoría de nosotros suele decirlo sin más, de forma automática y sin pensar realmente en lo que estamos haciendo.

            Pero, ¿te has puesto a pensar en qué significa realmente el agradecer?, ¿qué sería diferente en tus días si te tomarás unos minutos para agradecer todo lo que tienes y todo lo que te pasa? La semana pasada hablamos del poder que tiene la meditación y de cómo esta práctica nos ayuda a vivir una vida más plena y mucho más consciente, el hábito del agradecimiento es una parte muy importante de esa consciencia que se busca alcanzar mediante la práctica de la meditación.

            El poder del agradecimiento radica en vivir todos los días de una forma realmente consciente, siendo capaces de identificar todo lo que acontece en nuestro día a día y decidiendo hacerlo parte de nuestros pensamientos más superficiales. Tal vez estás pensando que vivir el agradecimiento conscientemente puede ser difícil, y en efecto, si no lo estás intentando puede llegar a serlo, por lo que te dejo algunas prácticas que podrían ayudarte:

  • Toma unos minutos al inicio de tu día para pensar en las cosas que tienes en ese momento y las que quieres lograr el día de hoy.
  • Utiliza algunos segundos de tu vida cotidiana para apreciar las cosas “pequeñas” de tu rutina; aquello que normalmente pasa desapercibido es lo que seguramente esconde las fuentes más grandes de agradecimiento
  • Disfruta realmente lo que haces. Sin importar a qué te dediques, con quienes convivas en tu día o las dificultades a las que te enfrentes; recuerda que cada situación es única y tendrás la oportunidad de vivirla una sola vez, haz que valga la pena.
  • Busca cambiar tu perspectiva. En nuestra sociedad estamos sumamente acostumbrados a buscar aquello que podría salir mal en cada situación con el fin de “protegernos”; cambia tu perspectiva, cada vez que te des cuenta de que estás buscando los posibles fallos, dedica tu energía a buscar las posibles soluciones.
  • Toma unos segundos al final del día para agradecer. No es necesario que sea un ejercicio largo ni que te tome mucho tiempo, pero es muy importante que lo hagas de la forma más consciente posible, ¿qué agradeces del día de hoy? ¿hay algo que te gustaría haber hecho diferente?

Llevar una vida de agradecimiento no solo te acercará a una vida de consciencia plena y te dará la capacidad de responder (y no reaccionar) ante cualquier situación que se te presente. También le dará una perspectiva mucho más positiva a tus días, y honestamente, ¿quién no lo necesita? Atrévete a intentarlo y comienza hoy un cambio significativo.

Keep Calm and Be Thankful Xoxo, The Love Madly Team Happy ...

Por: Carmen Lizola

Egresada de la Universidad Panamericana. Licenciada en Psicología, especialista en Psicología Organizacional. Maestra en Alta Dirección por la Escuela Bancaria Comercial. Apasionada del funcionamiento de la psique y comportamiento humano. Experiencia en el ámbito de la psicología clínica y organizacional, enfocada en la creación de estrategias globales de intervención; intervenciones realizadas tanto en el ámbito público como privado, con especial enfoque en la gestión de capital humano. Amante de la naturaleza, los animales y el mar.