La enseñanza de las artes en las escuelas de educación pública, tienen diversas manifestaciones artísticas cómo la música, la pintura, la danza, el teatro, etcétera. Estas expresiones influyen en el desarrollo cognitivo del alumno, ya que a través de ellas pueden ejercer no sólo las emociones y  la sensibilidad, sino también el pensamiento crítico y lógico. Las autoridades educativas “comprenden” que estas asignaturas son parte de una formación integral y se consideran como “materias esenciales” en el currículo escolar. De esta forma contribuyen, al desarrollo personal como social  de los estudiantes del país. Sin embargo, la incorporación de las artes a los programas de estudio sufrieron diversos cambios que, (desde mi perspectiva), no han tenido  los resultados esperados. 

En el año 1993 hasta el 2009, el plan de estudios  de las asignaturas de arte abarcaba un total de 40 horas anuales. El maestro en turno era el encargado de cumplir con el objetivo de la enseñanza artística, sin contar con los conocimientos previos para impartir estas asignaturas. Durante ese periodo, se pensaría que habría mejorado  la estructura curricular, pero no fue así. Siguieron cubriendo las escasas horas al año y los puntos establecidos dentro del plan de estudios no cambiaron en lo absoluto.

Fue en el año 2016 donde hubo “reformas trascendentes” para el aprendizaje artístico porqué se estableció un programa  para cada nivel escolar. Por ejemplo: en la educación primaria se asentaron puntos básicos de las artes, como la apreciación y la creatividad. Por otro lado, en la educación secundaria, las escuelas podían elegir sobre que materias impartir, entre música, danza o artes visuales. Y por último, a nivel medio superior, se pretendía fortalecer las áreas como humanidades, literatura o filosofía.

A pesar de las medidas adoptadas en los últimos años por parte de nuestras autoridades educativas por impulsar las artes, ¿por qué aún la educación artística sigue estando “ausente” en la práctica escolar? ¿Son los maestros los principales responsables de no tomar la debida importancia a estas asignaturas? Partiendo de la primera pregunta, la inclusión de estas materias dentro de los programas de estudio solo es un requisito formal, pues en el día a día siguen siendo asignaturas olvidadas, que solo se ocupan para los convivios escolares.  Respondiendo al segundo planteamiento, por supuesto que no.

Tenemos que considerar que no existen docentes especializados en las escuelas primarias que puedan impartir estos aprendizajes. En ocasiones es el maestro de grupo que lleva a cabo esa labor. Aunado a esto, tiene que abarcar otras materias como: Español, Matemáticas, Historia, Ciencias Naturales y Geografía. Y no solamente eso, en la mayoría de los casos tiene que cubrir tareas administrativas para los cuales no fueron asignados. En pocas palabras, sería muy insensato señalar a los profesores como los principales responsables de este problema.

Para la educación artística en las escuelas secundarias y media superior,  a pesar de que se cuenta con un especialista, las horas anuales que se otorgan son mínimas. Además se siguen tomando con mayor importancia materias como Español o Matemáticas. Esto ocasiona que se considere al arte como asignatura complementaria o “de relleno”. Evidentemente esto ocasiona una falta de interés por parte del alumno, limitando su desarrollo y la creatividad para poder solucionar problemas con un enfoque distinto.

Como nos podemos percatar, no es suficiente con modificar los planes educativos si dentro de las escuelas, se siguen repitiendo las mismas acciones. Para atender esta problemática, tenemos que identificar cual es la importancia de las artes dentro del sistema educativo. Conocer la legislación y cerciorarnos si realmente se promueven las políticas culturales y artísticas en nuestro país. Reformar los planes y programas de la educación artística dándoles mayor protagonismo a estas disciplinas, ya que llevan más de 10 años con la misma enseñanza educativa.

Podemos concluir que la educación artística tiene múltiples bondades: nos ayuda a estimular la imaginación, impulsar el trabajo en equipo, elevar la autoestima y desarrollar nuestra creatividad. Del mismo modo, la educación artística ayuda a fomentar los valores de la sociedad. Es por eso que estas materias deben jugar un papel con mayor relevancia en la educación. ¿Por qué los niños no tienen el disfrute y el aprendizaje adecuado de la música, el teatro o la danza u otra disciplina artística? Es inexplicable que conociendo su beneficio personal como colectivo, sigan siendo desatendidas por nuestro Sistema Educativo Nacional. 

Por: Enrique Misael Garduño Pérez

Es egresado de la Licenciatura en Contaduría por la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, actualmente se desempeña como auditor en la firma BHR ENW Group México S.C ubicada en la Ciudad de México. Todos en algún momento de nuestras vidas hemos reflexionado sobre los diversos problemas que afectan a nuestro país, que los origina y como poder  solucionarlos. Es por ello que Enrique a través de sus palabras busca reflejar las adversidades que millones de mexicanos viven y sufren en su día a día. Concientizar sobre la desigualdad social no es una tarea fácil, pero sin duda alguna esta lucha está encaminada en proteger a aquellos que se han quedado sin voz, a los que defendieron sus derechos y se los arrebataron de manera injusta y así poder ser esa luz que los guíe hacia una vida digna.