Después de la Segunda Guerra Mundial, las empresas buscaban enfocarse en sus actividades económicas principales, para no apoyarse o depender de un proveedor externo. Esta fue una buena estrategia económica para las empresas, aunque eso fue solo al principio. El crecimiento exponencial de la economía, y la tecnología, afectó a los departamentos de las empresas porqué les era difícil estar a la  vanguardia  y actualizados, al igual que las agencias consultoras que se especializaban en una cierta área.

 En México, nació la figura del outsourcing hace más de cuarenta años, cuando las organizaciones adquirían servicios básicos cómo de limpieza o vigilancia. Más adelante, en los años setenta, hubo un aumento en las agencias consultoras, porque  las entidades descubrieron que era más económico contratar a un proveedor independiente que ofreciera servicios especializados en un tema, que crear y desarrollar su propio departamento. Las actividades más utilizadas  por el outsourcing, están relacionadas con los servicios de contratación de personal, procesos fiscales, y auditoría interna, entre otros.

Para adentrarnos más en el tema, tenemos que comprender el concepto del “outsourcing”  que según el periódico Animal Político es cuando“una empresa (contratante) contrata a otra empresa (contratista) para la ejecución de una obra o servicio”. Es decir, la entidad A necesita empleados en su departamento de ventas, y esta misma organización contrata a la entidad B, para que le provea de personal  y puedan laborar en el lugar de trabajo indicado. Cómo nos podemos dar cuenta, en esta operación intervienen 3 sujetos, el contratista, el contratante y el trabajador. El contratista tiene un acuerdo laboral con sus empleados, y este los pone a disposición del contratante para realizar el servicio requerido. El contratante no tiene ninguna obligación laboral con los trabajadores que les fueron proporcionados.

Por lo tanto, este mecanismo tiene la intención de apoyar y facilitar a las organizaciones en sus actividades, para que puedan alcanzar sus objetivos, reducir costos, así  como incrementar la productividad de la organización que adquiere estos servicios. Sin embargo algunos contribuyentes en nuestro país han abusado de esta figura al crear esquemas fraudulentos y así evitar el pago de ISR, las cuotas de seguridad social, o violar los derechos laborales de los trabajadores. Por ejemplo: Se evade el pago de la PTU (Es una prestación que tienen los empleados por ley), se registra con un salario menor al trabajador y evitan el pago de la indemnización, si existiera un despido injustificado.

Por las razones expuestas anteriormente el Presidente Andrés Manuel López Obrador envió una iniciativa a la Cámara de Diputados para regular los puntos ya mencionados. Y en caso de ser aprobadas entrarían en vigor el 1 de enero del 2021. El incumplimiento de estás se consideraría como delito de defraudación fiscal, y se multarían a las organizaciones por la cantidad de 173,760 pesos hasta los 4 millones 344,000 pesos.

Para concluir, la figura del outsourcing nació con la intención de mejorar la situación interna de las compañías, es un instrumento que permite el desarrollo y crecimiento de una organización para ser más competitiva. Desafortunadamente han sido las malas prácticas de los contribuyentes a los cuales ha generado incertidumbre y desconfianza de este servicio de “subcontratación”, lo que orillo a las autoridades a su inmediata regulación. Desde nuestro espacio, confiamos en que esta nueva reforma no afecte a las organizaciones que sí hacen de forma correcta y honesta los servicios de outsourcing, así como  seguir velando y respetando los derechos de los trabajadores.

Por: Enrique Misael Garduño Pérez

Es egresado de la Licenciatura en Contaduría por la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, actualmente se desempeña como auditor en la firma BHR ENW Group México S.C ubicada en la Ciudad de México. Todos en algún momento de nuestras vidas hemos reflexionado sobre los diversos problemas que afectan a nuestro país, que los origina y como poder  solucionarlos. Es por ello que Enrique a través de sus palabras busca reflejar las adversidades que millones de mexicanos viven y sufren en su día a día. Concientizar sobre la desigualdad social no es una tarea fácil, pero sin duda alguna esta lucha está encaminada en proteger a aquellos que se han quedado sin voz, a los que defendieron sus derechos y se los arrebataron de manera injusta y así poder ser esa luz que los guíe hacia una vida digna.