Ni los veo ni los oigo, esa famosa frase que pronunció en el palacio legislativo de san lázaro el expresidente Carlos Salinas de Gortari en el último de sus informes de gobierno como presidente de México, bien parece que ha inspirado el actuar de lopes durante su presidencia.

Y es que no se puede negar que el despachante de la oficinota ha tomado muy en serio su papel de mandamás de la república y busca dirigir todos los destinos del país, incluyendo los dineros, a su muy entera discreción.

Por ello desde la semana pasada las hordas morenistas asaltaron nuevamente los bolsillos de la nación al desaparecer 109 fideicomisos para agenciarse el presupuesto destinado a estos y que sea lopes y solo él quien decida cómo se va a gastar esa lana.

Y bajo el pretexto de la tan popular lucha contra la corrupción, el rey chiquito del México chiquito, de la gente chiquita, busca afanosamente la revancha contra todo lo que él percibe como impuro.

Si bien no todo en los fideicomisos funciona como debería, y siempre son perfectibles las formas, el fondo es lo que realmente importa, y el fondo es sencillamente que este desgobierno ya no tiene lana para financiar a sus huestes.

Ya no hay fondos de reserva, lo que el país había logrado ahorrar desde la época de Calderón ya se acabó, PEMEX no produce ganancias desde hace muchos años, el turismo está en números rojos desde febrero, las empresas no venden como hace un año, gracias a la pandemia.

Por ello el próximo año fiscal se espera una menor recaudación, lo que significa que no habrá la lana que hoy se gasta, y ninguna austeridad puede ahorrar lo que no se tiene.

Prueba de ello es la propuesta de hacienda de endeudarnos hasta por un 53 por ciento del PIB nacional, lo que representa un monto de más de 584 mil millones de pesos.

Es poco si consideramos que el presupuesto total del gasto público se calcula en 6.96 billones de pesos.

El riesgo real es que no parece ser que se esté gastando de manera responsable.

Ni que el dinero realmente le esté alcanzando a lopes para lo que quiere, la prueba está en el ya mencionado atraco a los 109 fideicomisos desaparecidos, que representan casi 700 mil millones de pesos, morralla extra para los gastos del reyecito.

Y eso mientras sigue amagando con agenciarse también los fondos de la afores, con lo que estaría poniendo en riesgo los ahorros de millones de trabajadores, muy al estilo de Jimmy Hoffa, y la gran mayoría gente que gana menos de dos salarios mínimos.

Mientras tanto el año que entra tendremos elecciones y lopes buscará por todos los medios conservar el control del electorado con pan, comprado con el dinero robado a los mexicanos, y circo, del que ya llevamos un buen rato sufriendo.

Y como el “pueblo gueno” no se cansa de odiar el pasado mientras le roban el presente, la corte de focas marcará el ritmo mientras le bolsean el mandado.

Y mientras algunos protestan, otros delinquen, a unas las matan y otros les roban hasta el agua, lopes, el mediocre presidente que le falló a la grandeza de su país.

Pues, ni los ve ni los oye, porque no le aplauden.

Por: Netzahualcoyotl Paredes

Periodista, Fotógrafo, Gamer, Lector y Cinéfilo.
Presente en medios de comunicación desde el siglo pasado.
Ganador del Premio México de Periodismo en 2015.
Siempre busco pero no encuentro…