Todos en alguna ocasión hemos experimentado la sensación satisfactoria de realizar una compra, sobre todo de algo que llevábamos mucho tiempo deseando o para lo cual fue difícil adquirir el presupuesto. Ese sentimiento de satisfacción se suele ver intensificado en épocas (y noches) como la de hoy, en la que solemos hacer muchas compras, generalmente destinadas a ser regalos para aquellas personas importantes para nosotros; estos regalos buscan ser una muestra de nuestro cariño hacia otros y tienen el objetivo de hacerlos sentir bien a ellos también.

            Así como para algunos de nosotros las épocas navideñas significan un aumento en los gastos y la cantidad de cosas que se consumen; esto es la vida cotidiana para los adictos a las compras.

El término de “adictos a las compras” o “compradores compulsivos” ha sido acuñado a quienes sufren de oniomanía, un trastorno específico de la conducta que es muy semejante a una adicción, donde una persona es incapaz de controlar sus impulsos de compra. En algunas ocasiones las compras pueden ser enfocadas hacia un servicio u objeto en específico, sin embargo, también puede ser que la tendencia sea de “comprar por comprar” y se adquieran todo tipo de objetos o servicios.

            Cuando tenemos sospecha de que estamos frente a una persona que sufre de oniomanía es importante estar alerta de los signos más comunes como pueden ser: impulsos intensos y consistentes por comprar productos que no se necesitan, caer en gastos que resultan innecesarios, problemas económicos, familiares o sociales que se derivan de las compras. Otro signo muy común que podemos observar es que frecuentemente devuelven a las tiendas los productos que han adquirido o los guardan y se olvidan de ellos incluso sin haberlos utilizado.

            Al tratar este trastorno debemos recordar que se trata de casos con comportamientos muy similares a los de una adicción, por lo cual será esencial que iniciemos nuestro acercamiento sin juzgar y recordemos que debe ser tratado por un experto en salud mental. Sin embargo, si queremos ayudar será siempre importante recordar que el objetivo de tratamiento no es que dejen de comprar, sino que cuando lo hagan sea de forma completamente voluntaria, libre y consciente.

            Así que ahora lo sabes, en estas épocas navideñas recuerda estar muy alerta de tus razones de compra y sí crees que tú o alguno de tus seres queridos podría ser adicto recuerda que nunca es tarde para buscar ayuda de un profesional.

Por: Carmen Lizola