Nuestro país (y en general, el resto del mundo) está viviendo actualmente una lucha porque todos los miembros, de cualquier grupo social, puedan vivir una vida plena, libre, donde puedan ser, sentirse o verse como quieran, sin que esto represente un problema. La mayoría de las personas que no pueden vivir en estas ocasiones es porque se está ejerciendo sobre ellos algún tipo de violencia.

La violencia de género puede entenderse como cualquier acto violento o de discriminación ejercida contra una persona basada en su género. Estos actos de violencia tendrán muchos efectos en la vida cotidiana actual y a futuro de la persona, afectarán todos sus sistemas y podrán dejar huellas físicas o psicológicas que para algunas personas serán imposibles de borrar.

Aunque se desconoce la causa exacta de este tipo de violencia podemos decir que siempre es consecuencia de la idea de superioridad de la parte agresora, que están movidos por el deseo de ejercer poder y dominación sobre otra persona. Cuando se trata de violencia de género estos actos estarán también normalmente guiados por estereotipos de género, donde se considera que una persona es menos valiosa por el simple hecho de pertenecer a un grupo.

La violencia de género más común que podemos encontrar en nuestro país es aquella ejercida sobre las mujeres y puede verse reflejada en muchos niveles y una cantidad interminable de situaciones. Encontramos este tipo de violencia en las diferencias de brechas salariales que se observan constantemente en los mercados, donde las mujeres tienen sueldos más bajos por el hecho de ser mujer; lo vemos en todas las veces en que no se contrata a una persona para un puesto por el hecho de tener un sexo u otro, lo encontramos también en todas las mujeres que han sido víctimas de un encuentro sexual no deseado que puede ir desde que un extraño se acerque demasiado a ellas en un espacio público, tocamientos o incluso hasta violaciones.

Estos ejemplos son situaciones que cualquier persona podría tal vez identificar como violentos, sin embargo, éstos se tratan de grados muy altos de violencia y antes de llegar a ellos es seguro que han existido otros actos violentos que tal vez no se han identificado. Para facilitar el entendimiento e identificación de la violencia los expertos en el tema han creado el violentómetro, una herramienta que nos enseña de manera muy gráfica todos los actos que son violencia y hemos interiorizado:

Para dar atención a estos grupos vulnerables existen muchas instituciones a las que se puede acudir de manera gratuita para pedir ayuda y orientación sobre el tema, el número de atención del Instituto a Mujeres en Situación de Violencia es el siguiente: 01 800 10 84 053.

Así que ahora lo sabes, si tu estás inmerso en una situación de violencia o conoces a alguien que podría estarlo recuerda que no estás solo y siempre habrá un mecanismo en puerta que cuente con personas capacitadas y dispuestas a proporcionarte la ayuda que necesitas.  

Por: Carmen Lizola