Un año, un par de meses y contando el tiempo que si bien no todos han permanecido encerrados en sus hogares por diferentes razones, si implica el tiempo en que toda la población tuvo que modificar todos sus hábitos.

Por lo que ahora que se presenta una oportunidad de comenzar una nueva rutina y una nueva normalidad, es inevitable pensar en si estamos listos para reincorporarnos en lo que alguna vez fue un día cotidiano en nuestra vida.

Y no solo por el peligro constante que puede significar salir, sino porque implica volver a compartir un entorno con más personas de las que se ha acostumbrado recientemente. Porque si bien el trabajo no se detiene, no existe la misma fluencia de personal que el que era antes.

Y se puede ver reflejado en la cantidad de personas que ahora responden de manera agresiva en las calles, si bien siempre han existido conflictos, últimamente se han registrado más peleas a puño limpio, así como situaciones incomodas en diferentes espacios públicos.

Lo cual puede ser una coincidencia o bien, el fruto de en más de una persona no saber lidiar sus emociones al mantenerse privado de algo tan simple como lo es la libertad, y también la obligación de volverse más responsable con respecto a su salud y la de los demás. Porque si antes podías hacer una compra en cualquier lugar, ahora no puedes entrar si no cumples con las normativas o si el aforo es máximo, por lo que implica una molestia que más de una persona no está manejando de la manera adecuada.

Por lo que existe la interrogante, ¿estamos listos para volver a una normalidad que ya no será la misma que hace dos años?, ¿estamos listos para aceptar que las cosas cambiaron? Y más aún ¿estamos listos para ser empáticos y respetuosos con los demás?

Por: Nayelly Palacios

Concluyó sus estudios de secundaria y preparatoria en la escuela Marista, Instituto Hidalguense y a base de esfuerzo y disciplina terminó los estudios de Ingeniería Civil en el Tecnológico de Pachuca.

Es egresada de la ingeniería que ha participado en diferentes áreas como es el deporte. Formó parte del equipo representativo de básquetbol, durante 3 años consecutivos.

Así como inició una educación básica en guitarra contemporánea en la cual tuve algunas presentaciones en la Escuela de Artes de Pachuca.

Sigo creciendo y aprendiendo, y voy en busca de cada día ser una mejor persona que aporte algo a la sociedad.