Todos alguna vez nos hemos encontrado frente a una situación que nos hace sentir incómodos o sobrepasados, como si no contáramos con las herramientas necesarias para hacer frente a lo que hay que resolver en ese momento.

Sobre todo en una era como la que vivimos, donde todo es muy acelerado y las cosas diarias de la vida están en constante cambio el estrés suele estar más presente de lo que pensamos; éste es definido como “un estado de cansancio mental” que normalmente es provocado por la exposición continua a situaciones de alta exigencia donde se espera que la persona tenga un rendimiento superior al que puede dar con sus habilidades y herramientas.

Aunque todos estamos sometidos a estrés constantemente, también cada persona tiene capacidades distintas para hacerle frente y las manifestaciones de estrés que tenga cada uno variarán de acuerdo a sus características personales, sin embargo, algunos de los síntomas más comunes son:

  • Falta de energía o concentración
  • Dolor de cabeza
  • Cuello o mandíbula rígidos
  • Cansancio (más de lo habitual)
  • Mala memoria
  • Diarrea o estreñimiento
  • Dificultad para pensar con claridad o tomar decisiones

Esta dificultad para pensar con claridad es muy común en situaciones de estrés y podría llegar a ocasionar que no seamos capaces de tomarnos un respiro para relajarnos. Los expertos nos dan algunas medidas que aunque parecen pequeñas ayudan significativamente a mejorar la situación:

  • Hacer ejercicio. La actividad física ayuda a que nuestro cerebro secrete sustancias que nos hacen sentir bien y mejoran nuestro estado de ánimo. Además, el ejercicio ayudará a canalizar las emociones negativas y se ha demostrado que ayuda también a mejorar la concentración; realizar 30 minutos de ejercicio al menos 4 días de la semana es una de las formas más sencillas de lidiar con el estrés.
  • Dormir lo suficiente. Esto hará más fácil hacer frente a cualquier situación que se presente en su vida cotidiana; el sueño tiene la función de ayudar a nuestro cerebro y cuerpo a descansar y recuperarse para poder seguir funcionando adecuadamente. Para los adultos dormir entre 6 y 8 horas al día es ideal y debe ser suficiente para tener un buen rendimiento durante el día.
  • Mantener una dieta saludable. Comer alimentos saludables ayuda a dotar a nuestro cerebro de los nutrientes que necesita para funcionar adecuadamente; consumir frutas, verduras y alimentos lo menos procesados posible ayudará a mejorar tu rendimiento.
  • Aprender a decir que no. En muchas ocasiones el estrés viene dado por el exceso de actividades a realizar durante un periodo de tiempo determinado. Establecer límites, elegir adecuadamente las actividades a realizar y pedir ayuda cuando la necesite será esencial para disminuir los niveles de estrés.
  • Hacer algo que disfrute. Sin importar la actividad, tener un hobbie o una actividad de disfrute ayudará a que se tome tiempo todos los días que sea completamente personal. Esto además de dar satisfacción le ayudará a desconectarse por un rato para poder reiniciar con las actividades.

Estás son solo algunas medidas que se pueden realizar para mejorar tu nivel de vida; lo importante es recordar que no todo está perdido, aunque el estrés es una respuesta adaptativa cuando se tiene a altos niveles puede tener consecuencias importantes para la salud física y mental así que realiza estas medidas y cuídate tu y también a tus seres queridos.

Por: Carmen Lizola