El Cinélatino de Toulouse inició este 20 de marzo de 2026 su edición número 38 en el sur de Francia, consolidándose como uno de los encuentros más relevantes en Europa dedicados al cine latinoamericano. En esta ocasión, México participa como país invitado de honor, acompañado de una destacada presencia de producciones y figuras de la industria cinematográfica.
El certamen reúne películas de al menos siete países en competencia, además de una amplia programación que incluye documentales, cortometrajes y actividades paralelas. Uno de los anuncios más relevantes fue la incorporación de última hora de la cineasta argentina Lucrecia Martel, quien presentará su más reciente trabajo.
Se trata del documental Nuestra tierra, una obra que aborda el asesinato ocurrido en 2009 de Javier Chocobar, líder de la comunidad indígena diaguita en Argentina, en el contexto de conflictos por la defensa de territorios ancestrales. La película propone una reflexión sobre la violencia, las relaciones de poder y los derechos de los pueblos indígenas, temas recurrentes en la obra de la directora.
El filme será proyectado los días 28 y 29 de marzo en Toulouse, con la presencia de Martel, quien ha consolidado su trayectoria en el cine internacional con títulos como La ciénaga y Zama. Además, se prevén funciones adicionales en localidades cercanas como Perpiñán y Rabastens.
La inauguración del festival estuvo marcada por la proyección de dos producciones mexicanas: Chicas tristes, dirigida por Fernanda Tovar, y La delgada línea amarilla, de Celso García. Ambas propuestas reflejan la diversidad temática y narrativa del cine mexicano contemporáneo.
La clausura, programada para el 28 de marzo, contará con la proyección de Belén, dirigida por Dolores Fonzi, fuera de competencia.
En la categoría principal, dedicada al mejor largometraje de ficción, compiten once películas provenientes de distintos países de América Latina. Entre ellas destacan la chilena Cuerpo celeste, la ecuatoriana Hiedra y las producciones brasileñas Ela foi ali guardar o coração na geladeira y Nosso segredo.
También participan la boliviana La hija del cóndor, la uruguaya Un cabo suelto y la argentina Hijo mayor, lo que refleja la diversidad de propuestas en competencia.
México, como país invitado, destaca por contar con cuatro películas en la competencia oficial: El jardín que soñamos, La reserva, Moscas y Vainilla, consolidando su presencia como uno de los principales protagonistas del festival.
El evento también incluye una sección documental con producciones de países como Brasil, Perú, Argentina, México, Colombia y Ecuador, así como una categoría de cortometrajes en la que participan naciones como Cuba, Costa Rica y Haití.
Como parte del reconocimiento a México, el festival presentará una selección especial de películas del director Guillermo del Toro, entre ellas El espinazo del diablo y El laberinto del fauno, así como producciones en las que participó la productora Bertha Navarro.
Desde su creación en 1989, el festival ha tenido como objetivo fortalecer los vínculos culturales entre Europa y América Latina, convirtiéndose en un espacio de encuentro para cineastas, productores y público interesado en el cine de la región.
En esta edición, se proyectarán alrededor de 90 películas y se llevarán a cabo más de 100 actividades, incluyendo encuentros entre profesionales de la industria, conferencias y presentaciones especiales.
El año pasado, el principal reconocimiento del festival fue otorgado a la película Querido trópico, dirigida por Ana Endara.
Con su edición 2026, el Cinélatino de Toulouse reafirma su papel como una plataforma clave para la difusión del cine latinoamericano en Europa, destacando la riqueza cultural, la diversidad de miradas y la relevancia de las historias que se producen en la región.