La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México inició una investigación para esclarecer las causas del colapso de un edificio que se encontraba en proceso de demolición en el Centro de la capital, accidente que dejó como saldo la muerte de tres trabajadores y un lesionado. El hecho ocurrió el lunes y ha generado preocupación sobre las condiciones de seguridad en obras de demolición dentro de la ciudad.
La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, informó que las autoridades ya trabajan para determinar las responsabilidades correspondientes y conocer con precisión qué ocurrió durante los trabajos que se realizaban en el inmueble. Durante una conferencia de prensa, la mandataria capitalina aseguró que la investigación deberá conducirse con total transparencia y que se llegará hasta las últimas consecuencias.
Brugada explicó que el edificio no pertenece al gobierno de la ciudad ni a ninguna institución pública, por lo que la responsabilidad de llevar a cabo la demolición corresponde directamente a los propietarios del inmueble. En ese sentido, señaló que los particulares fueron quienes iniciaron el proceso para derribar la estructura, siguiendo los procedimientos legales establecidos ante las autoridades correspondientes.
De acuerdo con la información proporcionada por el gobierno capitalino, los trámites para realizar la demolición fueron presentados ante la Comisión de Reconstrucción y se realizaron conforme a la normatividad vigente. Las autoridades indicaron que los permisos fueron otorgados de acuerdo con los procedimientos establecidos por la ley y que el proyecto cumplía con los requisitos administrativos necesarios.
El inmueble tenía antecedentes de daño estructural desde hace varias décadas. Según las autoridades, el edificio había sido afectado desde el terremoto de 1985, uno de los desastres más graves en la historia de la Ciudad de México, y posteriormente sufrió daños adicionales durante el sismo de 2017. Debido a estas afectaciones acumuladas, se determinó que la mejor opción era su demolición para evitar riesgos mayores para la población.
Las autoridades capitalinas detallaron que el permiso para realizar los trabajos de demolición fue otorgado el 20 de octubre del año pasado. Sin embargo, las labores comenzaron formalmente hasta finales de enero de 2026, cuando los propietarios iniciaron las maniobras necesarias para retirar la estructura.
Durante el accidente, tres trabajadores que participaban en los trabajos perdieron la vida tras el colapso de parte del inmueble. Equipos de emergencia acudieron al lugar para realizar labores de rescate y retirar los escombros. En el operativo también fue rescatada una persona con vida, quien fue trasladada al Hospital Rubén Leñero para recibir atención médica. De acuerdo con el reporte de las autoridades, su estado de salud se reporta estable y fuera de peligro.
La jefa de Gobierno expresó sus condolencias a las familias de las víctimas y señaló que el gobierno capitalino ya estableció contacto con ellas para brindarles apoyo en distintos ámbitos. Asimismo, indicó que se dará seguimiento al caso para garantizar que las familias reciban la atención necesaria tras la tragedia.
Brugada también descartó que el colapso esté relacionado con las obras urbanas que se realizan en la cercana Calzada de Tlalpan, una de las principales vialidades de la ciudad. En esa zona se llevan a cabo trabajos de infraestructura rumbo al Mundial de Futbol de 2026, particularmente en las inmediaciones del Estadio Azteca, recientemente renombrado Estadio Banorte.
Mientras continúan las investigaciones, las autoridades capitalinas buscan determinar si existieron fallas en los protocolos de seguridad durante la demolición o si el colapso se debió a las condiciones estructurales del inmueble. La Fiscalía capitalina será la encargada de esclarecer los hechos y definir si existen responsabilidades legales por la muerte de los trabajadores.