Aumenta la población con carencias por salud de 2015 a 2020, según información del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval). Lo anterior supone un fracaso del Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi) para mejorar el sistema de salud en México. En medio de un desabasto generalizado en medicamentos, el instituto fundado durante la administración de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), parece agravar esta crisis de los recientes cinco años.

Con información proveniente de los censos poblacionales del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) 1990-2020 y la encuesta intercensal 2015, se puede apreciar el aumento abrupto en el indicador de carencias por salud. Según el estudio dado a conocer por Coneval, «esta carencia ha presentado un comportamiento heterogéneo esta última década». Lo anterior se ve reflejado en una disminución entre 2010 y 2015 de 16.9% pasando de un 33.6% de la población con esta carencia al 16.7%. No obstante, de 2015 a 2020 se tuvo un repunte en el indicador de 4.8% en la población que no cuenta con acceso a servicios de salud. Asimismo, Chiapas y Oaxaca, junto con Tabasco, son las tres entidades con mayores incrementos en el indicador, siendo los dos primeros de los estados con mayor pobreza en el país.

A poco más de un año de la fundación del Insabi, las carencias por salud no parecen mejorar, pues, con información del Colectivo Cero Desabasto, se reportaron más de 4 mil 200 problemas de escasez de medicamentos durante 2019-2020. En este sentido, este nuevo organismo que sustituyó al Seguro Popular ha precarizado aún más el sistema de salud en los años más recientes. A casi tres años de gobierno de la administración de López Obrador, no se logró mejorar ni los precios en medicamentos ni completar el total requerido por la institución.

No obstante, la información del Coneval muestra una mejora generalizada en todos los indicadores de carencias sociales, medidas estimadas tanto a nivel nacional como por cada estado de la república. La mayor de estas disminuciones porcentuales en relación con 1990, fue el porcentaje de viviendas con carencias por servicio de drenaje pasando de 40.3% a 6.0% de 1990 a 2020.

Pese al aumento de los años más recientes, la disminución porcentual de la población con carencia a acceso a servicios de salud pasó de 58.6% a 21.5% representando una disminución de 37.2 puntos porcentuales en los años de la medición. Así, con el aumento de los últimos años del indicador de carencias por salud, se puede ver el fracaso del recién fundado Insabi para mejorar los servicios médicos a la población.