La gobernadora del estado de Nueva York, Kathy Hochul, criticó este lunes al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por el aumento en los precios de la gasolina y el diésel registrado desde finales de febrero, en medio de las tensiones derivadas de la guerra con Irán.
Durante una conferencia de prensa, Hochul señaló que los combustibles han registrado incrementos significativos desde que comenzó el conflicto el pasado 28 de febrero. Según datos de la Autoridad de Investigación y Desarrollo Energético de Nueva York, el precio de la gasolina ha aumentado cerca de 21 %, mientras que el del diésel se ha incrementado aproximadamente 28 % en ese periodo.
De acuerdo con las cifras oficiales, los conductores en Nueva York han visto un incremento de 62 centavos por galón de gasolina —equivalente a casi 3.8 litros— y de 1.13 dólares por galón de diésel. El pasado 13 de marzo, ambos combustibles superaron los 5 dólares por galón, una cifra que ha generado preocupación entre consumidores y autoridades locales.
Hochul subrayó que solo durante la última semana los precios continuaron al alza, con incrementos adicionales de 8 centavos en la gasolina y 11 centavos en el diésel por galón.
“La semana pasada el presidente Trump prometió bajar los precios de la energía, pero en cambio él y su administración han aumentado los costos para los neoyorquinos con aranceles ilegales y ahora están elevando los precios de la gasolina con la guerra en Irán”, afirmó la gobernadora.
En el mismo evento, la mandataria estatal aprovechó para promover una serie de iniciativas dirigidas a enfrentar el aumento en los costos de la energía, además de hacer un llamado a la legislatura estatal para respaldar modificaciones a la Ley de Liderazgo Climático y Protección Comunitaria, aprobada en 2019 durante la administración del exgobernador Andrew Cuomo.
Esta legislación establece objetivos ambiciosos en materia ambiental, entre ellos que el estado de Nueva York obtenga 70 % de su electricidad de fuentes renovables para 2030, incluyendo energía eólica, solar e hidroeléctrica. Además, plantea que para 2040 el sistema eléctrico funcione completamente con energía libre de carbono.
No obstante, Hochul ha señalado que, aunque respalda los principios generales de la ley, la implementación de sus metas podría implicar costos elevados para los consumidores, lo que ha generado debate entre legisladores, expertos y grupos ambientalistas.
La gobernadora también advirtió que el actual contexto energético en Estados Unidos no solo está marcado por el conflicto con Irán y el aumento de los precios del combustible, sino también por lo que calificó como una postura del gobierno federal “abiertamente hostil” hacia los esfuerzos estatales por impulsar la transición hacia energías limpias.
Finalmente, Hochul insistió en la necesidad de avanzar hacia fuentes energéticas más sostenibles que permitan reducir la dependencia de los combustibles fósiles y proteger a los consumidores de futuras fluctuaciones en los precios de la energía.