El titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Edgar Amador Zamora, afirmó que la economía mexicana ha mantenido estabilidad y resiliencia frente a la volatilidad internacional, lo que permite proyectar condiciones favorables para impulsar el crecimiento durante 2026.
Durante su participación en la 89 Convención Bancaria, realizada en Cancún, el funcionario señaló que, a pesar de un entorno global complejo, México ha logrado sostener fundamentos macroeconómicos sólidos.
“En un entorno internacional de volatilidad, la economía mexicana ha mantenido estabilidad y resiliencia”, destacó el secretario, al referirse a los resultados recientes y a las perspectivas económicas del país.
Uno de los principales factores que explican esta estabilidad, indicó, es la conducción responsable de las finanzas públicas, que ha permitido mantener la deuda en niveles sostenibles y con una estructura de largo plazo. De acuerdo con el funcionario, gran parte de esta deuda está financiada en el mercado interno y bajo tasas fijas, lo que reduce la exposición a riesgos externos.
Esta política fiscal ha contribuido, además, a que México conserve el grado de inversión, un indicador clave para la confianza de los inversionistas internacionales y para el acceso a financiamiento en condiciones competitivas.
Amador Zamora también subrayó que el país cuenta con una posición externa sólida, respaldada por reservas internacionales que superan los 250 mil millones de dólares, lo que ofrece un margen de maniobra ante posibles choques financieros globales.
En este contexto, destacó el papel de instituciones económicas como el Banco de México, cuya autonomía ha sido fundamental para mantener la estabilidad monetaria y el control de la inflación.
Otro de los elementos que contribuyen a este panorama es el desempeño del mercado laboral. El secretario señaló que la tasa de desempleo se mantiene alrededor del 2.2 %, con más de 29 meses consecutivos por debajo del 3 %, lo que refleja una dinámica positiva en la generación de empleo.
Asimismo, indicó que el crecimiento del empleo formal y la recuperación de los salarios reales han fortalecido el consumo interno, uno de los motores clave de la economía nacional.
A partir de estos indicadores, el funcionario sostuvo que México cuenta con una base sólida para enfrentar los desafíos del entorno internacional y avanzar hacia una etapa de mayor desarrollo económico.
“Hoy tenemos condiciones para dar el siguiente paso: convertir esa estabilidad en más financiamiento, más inversión y más oportunidades”, afirmó.
En ese sentido, hizo un llamado al sistema financiero para incrementar el flujo de crédito hacia sectores productivos, especialmente hacia las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPymes), que representan el 99 % de los establecimientos en el país y generan cerca del 70 % del empleo.
El secretario enfatizó que el sistema financiero mexicano es sólido, bien regulado y con capacidad suficiente para acompañar el crecimiento económico, pero señaló que aún existe margen para ampliar su impacto en el desarrollo productivo.
De acuerdo con las estimaciones de la Secretaría de Hacienda, el Producto Interno Bruto (PIB) de México podría crecer cerca del 3 % en 2026, una proyección más optimista que la del consenso de analistas privados, que sitúan el crecimiento en torno al 1.5 %.
Estas diferencias reflejan distintos escenarios sobre el comportamiento de la economía global, así como el impacto de factores como el comercio internacional, la inversión extranjera y las condiciones financieras.
La Convención Bancaria, considerada el principal foro económico del país, reúne a autoridades, representantes del sector financiero y especialistas para analizar los retos y oportunidades de la economía mexicana.
En esta edición también participan figuras como la presidenta Claudia Sheinbaum, así como el ex primer ministro de Canadá Justin Trudeau, quienes abordan temas relacionados con la estabilidad económica, la inversión y la cooperación internacional.
En su intervención, el secretario de Hacienda reiteró que el reto principal para los próximos años será transformar la estabilidad macroeconómica en crecimiento sostenido, mediante políticas que fomenten la inversión, fortalezcan el mercado interno y amplíen el acceso al financiamiento.
Finalmente, subrayó que el trabajo coordinado entre el gobierno, el sistema financiero y el sector privado será clave para consolidar un entorno económico que permita generar mayores oportunidades de desarrollo para la población en un contexto global incierto.