No importa lo que mal que estén las cosas siempre las podemos volver peores, esa parece ser la consigna que guía los pasos de este sexenio, si bien los gobiernos anteriores cometieron una gran cantidad de errores que afectaron el desarrollo científico del país, las acciones emprendidas por este gobierno parecen encaminadas a exterminar todo lo que tenga que ver con los avances de gobiernos pasados.

El ejemplo más reciente es el avance en las cámaras de la nueva Ley Federal para la Protección y Fomento del Maíz Nativo, que se discute en las cámaras legislativas.

No basta limitar los presupuestos de CONACYT, CONABIO, Universidades Públicas o sistemas de enseñanza alterna como el CETE, o Prepa en Línea, los cuales contribuyen al avance científico y técnico del país.

Ahora también hay que darle en la madre al campo.

Desde hace décadas la practica es estar en contra de todo avance científico en materia del campo, en este caso la nueva ley propone que solo se pueda comercializar maíz libre de organismos genéticamente modificados y otras técnicas de mejoramiento genético.

Habrase visto, se imaginan estos diputados que las 64 razas de maíz que existen en México así nacieron, acaso no saben que todas estas razas han sido modificadas por selección artificial, la cual es un método de mejoramiento genético practicado por todas las razas de humanos que pueblan este planeta.

Los antiguos pobladores del valle de México modificaron su entorno, y desarrollaron de manera notable técnicas de cultivo, la más famosa es la milpa, esta consiste en sembrar diferentes tipos de cultivos para aprovechar sus fortalezas en beneficio mutuo, así el maíz, el frijol, la calabaza y el chile compartían un mismo espacio y se controlaban plagas entre ellos.

Este método, la milpa, fue sumamente efectivo para el desarrollo del imperio mexica, y ayudo a alimentar a todos sus pobladores.

Pero tiene un límite de producción, este método no genera más de 3 toneladas por hectárea de maíz, en cambio, con solo instrumentar sistemas de riego efectivo, fertilizantes, maíz mejorado genéticamente y doble hilera por surco, se pueden cosechar hasta 12 toneladas por hectárea.

4 veces más de producción con métodos científicamente probados, y practicados en México por distintos productores del centro de la república.

Y solo con maíz mejorado genéticamente, no transgénico.

Pero vamos por partes, como dicen en la buenos aires, veamos qué diferencias existen en la modificación genética.


Transgénico, usan genes de distintas especies para mejorar una raza determinada, el ejemplo más relevante es el uso de un gen distinto en una semilla de algodón que ayudo a elevar la producción de este cultivo en todo el mundo, y que se siembra también en México con resultados que permiten a los productores competir globalmente.


Sisgénico, en este método se utilizan genes de las mismas especies pero de diferente variedad, fue usado para desarrollar maíces resistentes a la sequía y que pueden ser sembrados en el norte del territorio con un menor uso de agua.


OGM, organismo genéticamente modificado, este puede ser cualquiera de estos dos o pueden ser los modificados por selección natural, o por selección artificial.


Selección natural, esta se refiere a las mutaciones genéticas que son resultados de la exposición de las especias a todo lo que les rodea y son alteraciones genéticas por mutaciones que se dan cada cierto tiempo y que pueden beneficiar o afectar su existencia.


Selección artificial, es la practicada por el hombre para modificar las características de cualquier ser vivo que pueda ser utilizado en su beneficio, de esta manera creamos los perros y los gatos actuales, además de todo lo que nos comemos, incluidos organismos acuáticos e insectos.


Entonces ¿cuál es La diferencia?


Pues el costo, es más barato y más rápido modificar en laboratorio que hacer muchos años de selección artificial, el crear una nueva variedad vegetal puede tardar de 12 a 25 años, mientras que el promedio en laboratorio son 5 a 6 años.


Les doy un ejemplo, naturalistas y cultivadores se han llevado maíz, cempasúchil, dalias, flores de noche buena y demás especies de nuestro territorio, las han modificado, las han registrado y las han comercializado desde el siglo XIX.


Y nosotros Apá… como siempre, nomás viendo.


Y con esta nueva ley nomás seguiremos viendo, ¿por qué? Porque desde hace más de 30 años el cultivo y comercialización de los transgénicos es aceptado en Estados Unidos, y ¡qué cree! Que le compramos maíz para alimentar nuestro ganado, les compramos cereales para desayunar diario, les compramos jarabe de maíz para la industria, y mucho de ese maíz es transgénico, no podemos producirlo pero lo consumimos.

¿Entonces quién gana?, nuestra salud no, nuestros campesinos no, la industria productora de Estados Unidos, Canadá, y demás países que si aprovechan estas tecnologías, mientras a nuestros Diputados y Senadores los maicean de lo lindo y emiten leyes y reglamentos que impiden el desarrollo real y la generación de riqueza para nuestros jodidos campesinos.
Esos, que se chinguen, porque solo importan sus votos, no que salgan de pobres…


En resumen hay que darles en la MADRE.

POS QUE POCA MADRE NO.

Por Netzahualcoyotl Paredes @NezaParedes