La semana pasada con motivo del día internacional de la tierra el pasado 22 de abril, diversos canales de internet, medios de comunicación y organizaciones ambientales pusieron sobre la mesa nuevamente la importancia de cuidar de nuestros recursos.

Y es que, es muy sencillo de entender para quienes quieran hacerlo.

La Tierra ya no da más.

Nuestras acciones están modificando el clima, y esto lleva a la modificación de los ecosistemas que conocemos, ¡una cadenita pues!

Y si usted tiene más de 40 años recordara que en los años 80 en la Ciudad de México aún se contaba con las 4 estaciones muy bien definidas, primavera, verano, otoño e invierno, y si, si usábamos chamarras en invierno y camisetas en verano, las temperaturas no eran tan altas y hacia más frio en enero y febrero.

Sin embargo años de depredación industrial han acabado con los bosques de la región, los lagos, los ríos y por supuesto, con la fauna y la flora.

Es muy probable que muchos de quienes vivimos este dramático cambio en el ecosistema seamos los últimos que busquemos revertir el daño ya causado, pues generaciones futuras no comprenden bien este fenómeno-el cambio climático- pues nacieron con el clima actual, y esta realidad en la que existen es así, sin las 4 estaciones.

Es pues nuestro deber como conocedores del antiguo ecosistema mexicano, tratar ya no de revertir, sino de conservar lo que aún nos queda de nuestros entornos.

Otra cosa que debemos recordar es que, son las grandes potencias mundiales las que comenzaron el deterioro terrestre, la Inglaterra industrial, el norte de Alemania, Estados Unidos, Francia, y España, son los países más depredadores de los ecosistemas, los que más han modificado sus tierras y destruido bosques y selvas.

Es momento entonces de exigir que esos países, devuelvan las millones de hectáreas deforestadas y convertidas en tierras de cultivo a su estado original, que los millones de metros cúbicos minados sean tapados y sean convertidos en áreas de protección especial.

No debemos solo pensar que somos los países en desarrollo quienes debamos cuidar nuestras tierras, mientras los grandes depredadores terrestres siguen destruyendo los ecosistemas.

¿No es momento ya de pensar, que si ellos pueden destruir el planeta en búsqueda de riqueza, otros países tendrían el mismo derecho sin ser cuestionados? sin cargar el peso de la responsabilidad ambiental únicamente ellos.

Porque está bien padre ser ambientalista en un país que ya no tiene bosques o selvas que salvar, y que usa sus recursos para generar mayor riqueza mientras impide con pretextos románticos que otros países puedan acceder a ese status.

Y ya le digo, ser ambientalista rico no es lo mismo que ser ambientalista pobre.

Quieres como país rico, potencia mundial y económica salvar el planeta, recupera tus territorios, cancela tus tierras de cultivo y ganadería, restablece tus selvas y ríos, limpia tus lagos y minas.

Y que al hacerlo no afectes a tus millones de habitantes, que no pierdan sus riquezas y privilegios.

Y solo después de hacer esto, tendrás el derecho de opinar como deben otros países de cuidar sus ecosistemas y generar riqueza.

Por: Netzahualcoyotl Paredes

Periodista, Fotógrafo, Gamer, Lector y Cinéfilo.
Presente en medios de comunicación desde el siglo pasado.
Ganador del Premio México de Periodismo en 2015.
Siempre busco pero no encuentro…