El incremento del cobre en 2021, el más alto en la década, generó preocupación en empresas comercializadoras de productos de protección de cultivos. En abril de 2020, la tonelada de cobre cotizaba a poco más de 5 mil dólares y en mayo de 2021, la cotización global del metal superaba los 10 mil dólares. La tendencia alcista comenzó durante 2017, detonada en parte por el principal consumidor del mundo, China, tras un crecimiento de su Producto Bruto Interno (PIB) del 6.8% en ese mismo año. Según diversos analistas, el auge se debe en gran parte a la creciente industria de vehículos eléctricos del gigante asiático.

Por ser utilizado en diferentes industrias, el alza global del precio del cobre impactó en varios sectores como el agrícola. Entre sus principales usos, el metal es empleado por industrias como la automotriz, ferroviaria, aeronáutica, naval, pero también es usada por fabricantes de hardware. En general, todo lo que implique el crecimiento de industrias o países, tiene un componente común llamado cobre. En el caso de los productos de protección de cultivos, el cobre es una alternativa utilizada como un potente protector contra enfermedades fúngicas bacterianas.

Debido a su capacidad de acumularse en el interior de las células de hongos y bacterias por medio de sus iones Cu2+, el cobre ejerce un efecto fungicida y bactericida, causando un mal funcionamiento de múltiples enzimas imprescindibles para el desarrollo de estos organismos. Como la mayoría de los productos de la industria, las tecnologías detrás de los productos de protección de cultivos varía en el mercado y esto impacta directamente en los costos.

NotiPress consultó a la empresa Albaugh México, propietaria de la tecnología HiBIO, (patente 349140), un producto de protección de cultivos con componentes de cobre. La tecnología tiene la función de atacar hongos y bacterias de forma precisa y eficiente en los cultivos, pero también es amigable con el medio ambiente. Emmanuel Lara, director de comunicaciones de la firma fundada en 1979 explicó en entrevista, la tecnología HiBIO cuenta con el aval de agrónomos estadounidenses y europeos. Se diferencia de otros productos cúpricos por la eficiencia, en particular por las pequeñas cantidades de cobre que utiliza. La tecnología utiliza cinco veces menos cobre que los productos tradicionales que utilizan el cobre. Esto le permitió a la empresa con sede en Estados Unidos mantenerse al margen del incremento del precio del cobre.

La tecnología HiBIO fue desarrollada en México por la multinacional Albaugh y algunas de sus formulaciones cuentan con la certificación Organic Materials Review Institute (OMRI). Se exporta a todos los continentes, siendo Chihuahua la planta donde se fabrica la familia de productos cúpricos, ubicando a México a la vanguardia tecnológica en este tipo de productos. Con el incremento de los precios del cobre, la firma especializada en productos postpatente considera que los principales afectados son los agricultores, debido a que deben invertir más en un tratamiento preventivo. Según Lara, los agricultores con mayor impacto económico por el alza del cobre son aquellos con productos agrícolas de exportación, debido a la reducción de los márgenes de rentabilidad.