La industria aeroespacial en México podría experimentar un crecimiento significativo durante 2026 debido al aumento de la demanda global de componentes para aeronaves, impulsado en parte por el actual conflicto en Irán y las tensiones en Oriente Medio.
Así lo señaló Luiz Lizcano, presidente de la Federación Mexicana de la Industria Aeroespacial (FEMIA), quien explicó que el contexto internacional está generando nuevas oportunidades para las empresas del sector que operan en territorio mexicano.
En entrevista, Lizcano indicó que el conflicto podría generar lo que calificó como “presiones positivas” en la demanda de componentes y piezas para aeronaves, especialmente aquellas utilizadas en aviones militares o en sistemas con aplicaciones de defensa.
De acuerdo con el dirigente empresarial, esta situación podría traducirse en un crecimiento de doble dígito para la industria aeroespacial mexicana al cierre de 2026, después de que el sector registrara un aumento cercano al 10 por ciento durante 2025.
Lizcano detalló que más del 90 por ciento de la producción aeroespacial en México está orientada a la aviación civil y comercial, particularmente a la fabricación de piezas para aviones de pasajeros, aeronaves privadas y sistemas relacionados con el transporte aéreo.
Sin embargo, destacó que muchos de estos componentes tienen un uso dual, lo que significa que pueden emplearse tanto en aeronaves civiles como en aplicaciones militares o de defensa.
“Muchas de las piezas que se utilizan en la aviación tienen un sentido dual, es decir, se utilizan tanto para temas civiles como para temas de defensa. Eso también está generando presiones positivas en la demanda y nos traerá un mayor número de pedidos”, explicó.
El representante de FEMIA recordó que la industria aeroespacial mexicana ha mantenido un proceso de recuperación constante desde la crisis provocada por la pandemia de COVID-19, registrando actualmente un crecimiento anual promedio de entre 4 y 5 por ciento.
Este desempeño también ha sido impulsado por el aumento del tráfico aéreo y el crecimiento en el número de pasajeros que utilizan servicios de transporte aéreo tanto dentro del país como en rutas internacionales.
Datos recientes indican que al cierre de 2025 llegaron a México 20.6 millones de turistas internacionales por vía aérea, mientras que el número de pasajeros en vuelos nacionales alcanzó 63.5 millones, lo que representa un incremento de 3.3 por ciento respecto al año anterior.
En el caso de los vuelos internacionales, el total de pasajeros ascendió a 58.9 millones, lo que significó un crecimiento de 1.5 por ciento.
Lizcano también señaló que parte de la flota de aeronaves de pasajeros que sale del mercado suele ser convertida en aviones de carga, una tendencia que incrementa la necesidad de nuevos equipos y refuerza la demanda de componentes aeroespaciales.
Esta dinámica, explicó, fortalece el papel de México dentro de la cadena global de suministro aeronáutico, ya que el país participa en la fabricación de miles de piezas y sistemas que forman parte de aeronaves producidas por fabricantes internacionales.
Por su parte, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público ha estimado que el conflicto en Oriente Medio podría ser de duración limitada y que sus principales efectos económicos se reflejarían en los precios de los combustibles.
Ante este escenario, las autoridades mexicanas han señalado que existen mecanismos fiscales para amortiguar posibles presiones en los precios energéticos, como ajustes en la recaudación del impuesto especial sobre producción y servicios aplicado a los combustibles.
En este contexto, el sector aeroespacial mexicano observa con cautela el desarrollo del conflicto internacional, pero también identifica oportunidades de crecimiento derivadas del aumento en la demanda global de aeronaves y componentes especializados.