La historia se centra en Eadlyn, hija de los reyes Schreave Maxon y America. Nacida en una nueva época, donde su pueblo se ha desarrollado sin las restricciones de las llamadas <<castas>>. Esta chica parece ser la única a la que un número todavía la mantiene presa de su destino. El conjunto de castas solían ser números asignados a la sociedad para determinar su papel dentro de la misma. Los unos eran la familia real, los dos eran la fuerza militar y celebridades, tres para los grandes pensadores u otros eruditos, cuatro para empresarios y así sucesivamente hasta llegar a ocho que eran personas enfermas o desamparados o en el peor de los casos un doce; ladrones y exconvictos.  En un sistema libre de castas, donde se supone que ahora cualquiera puede escoger con plena libertad su vida, Eadlyn será la primera mujer en gobernar un país y aún más impresionante, será la primera reina que decida hacerlo sola.

Sin embargo, su pueblo continúa pasando por la dolorosa transición de aceptación a la vida sin castas y se encuentran desconfiados de que una joven inexperta y quien algunas veces da la apariencia de ser insencible gobierne el reino. El rey en turno, el rey Maxon, sabe que la imagen pública de su hija no es la más favorable. ¿Cómo podría hacer que su pueblo adorara a corto plazo a su futura nueva reina cuando está se mostraba tan renuente a parecer más humana y flexible? Su respuesta viene de la idea de distraer al pueblo con algún buen acontecimiento que sea motivo de celebración para todo el reino. ¿Qué mejor manera de alentar al pueblo a confiar en sus gobernantes que celebrar una <<selección>>?

La selección era un proceso por el cuál varias generaciones de antiguos príncipes habían escogido esposa antes de convertirse en reyes. Las candidatas a la corona eran hijas del mismo pueblo. Cada joven del reino tenía la oportunidad de participar en un concurso donde 35 chicas eran seleccionadas al azar y mostrarían sus encantos frente al público y a la monarquia para mostrarse como las futuras reinas ideales. A Eadlyn, al ser la primera mujer que ascendería al trono, se le habéa hecho la promesa de que no se buscaría formar alianzas políticas por medio de un matrimonio y que ella sería libre de casarse con quien su corazón escogiese. ¿Quién diría que Eadlyn sería disuadida para celebrar su propia selección con 35 chicos seleccionados? Algo nunca antes visto en la historia con la única finalidad de hacer tiempo para encontrar una solución definitiva a la disolución del sistema de castas.

Eadlyn, nuestra protagonista, es todo un personaje. Es una chica fuerte e independiente que sabe que como futura gobernante debe desempeñar perfectamente su papel como líder del reino más importante del mundo. Después de todo, ¡Nadie sobre la faz de la tierra es más poderosa que ella! Sin embargo, la princesa siente que si cede un poco ante sus seleccionados perdera el poder y la imagen en la que trabajo tan cuidadosamente durante años. 

Kiera Cass, escritora estadounidense, nos regala en esta historia la continuación de la Saga La Selección para demostrarnos el poder y fuerza que conlleva ser mujer en un puesto de gran responsabilidad. La historia nos hará enamorarnos, confundirnos y reedescubrir la definición del deber y el compromiso, sobretodo siendo una mujer en un alto puesto jerárquico. Esta es una novela totalmente recomendada que demuestra que, incluso en un mundo fantasioso, la política y los sentimientos desarrollan un papel importante y decisivo en cualquier gobierno.

<<Puedes ser valiente sin dejar de ser femenina.
Puedes dirigir un país y que te gusten las flores. Y, lo
más importante, puedes ser reina y esposa. >>

La heredera, Kiera Cass.

Por: Paty Guzmán

Ana Patricia Guzmán es estudiante de negocios internacionales del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey. Apasionada lectora que comparte con nosotros las diferentes historias que vive día a día. Conocedora de la importancia de las palabras, ya que mal empleadas pueden ocasionar caos a nuestro alrededor. Sin importar el género literario, todo aquel que escribe o lee lo hace con el propósito de adentrarse a un nuevo mundo. Todos tenemos una historia que contar, ella nos ayudará a descubrir nuevos mundos para que con el paso de las páginas nos adentremos en un mundo propio.