El señor Martín Satomé es un hombre preocupado sobre como pasará sus días una vez que se jubile. Su vida parece monotona y gris, trabaja en contabilidad y de vez en cuando escribe sus pensamientos en el diario que nosotros leeremos. Esta novela escrita en 1959 por el escritor uruguayo, Mario Benedetti ha tenido dos adaptaciones cinematográficas; una película argentina y una película mexicana en 1974 y 2003 respectivamente.

La historia se desarrolla en Montevideo, del 11 de febrero al 28 de febrero del año siguiente acompañaremos al señor Satomé en sus pensamientos más intimos y más profundos. Es un hombre viudo, quien amo profundamente a su esposa, tiene 3 hijos mayores con los cuales no lleva una relación tan estrecha como le gustaría ya que la muerte de la esposa y madre dejo cicatrices en la vida de aquellos 4 restantes. Martín Satomé se enfoca demasiado en su trabajo, asi que sus hijos hicieron lo propio con sus respectivos proyectos.

Con la fecha de su jubilación acercandose cada vez más, Martín se adentra cada vez más en su pasado y se pregunta si una vez que ya este jubilado podrá ver en el ocio una oportunidad para encontrarse a si mismo y rescatar algo de lo que perdió tras muchos años de trabajo. Su vida actual, que hasta cierto punto se plantea en describirla como <<reseca>>, da un giro dramático cuando Laura Avellaneda, una chica de 24 años comienza a trabajar en su área.

El señor Satomé le dobla la edad a la pequeña jovén, pero eso no impide que en su relación, la cual al principio era muy formal y respetuosa, broté la ternura y el cariño. Los años de experiencia de Satomé lo llevan a ser franco con respecto a sus sentimientos por la joven y declararle su amor a pesar del miedo y las preocupaciones que inundan su corazón.

<<Lo que estoy buscando es un acuerdo, una especie de 
convenio entre mi amor y su libertad.>> 

Martín sabe que ambos tienen que lidiar con sus contrapartes; la juventud, la vitalidad y el tiempo son algo que Avellaneda tiene de sobra mientras eso es algo que se escapa como agua entre sus dedos para Martín. Él, por otra parte, tiene la experiencia, la madurez y estabilidad de su parte, cosas que Avellaneda aún no tiene. Ambos se complementan hasta cierto punto, <<Todos sus más corresponden con mis menos. Todos sus menos corresponden con mis más>>.

Su relación aporta tanta dicha a sus vidas que ambos, era amor puro lo que ambos sentian por el otro. Como si pareciese que Dios no pudiera permitir que Martín Satomé tuviera dos amores tan intensos que valieran la pena mantener de por vida, Avellaneda muere. La monotonía y la soledad regresan a la vida de Martín, regresan como si ya hubiera estado grabado en su destino que ese debía ser el motivo de su existencia. El nombre de <<La tregua>> es aquella época en la que Dios le permitio volver a ser feliz con Avellaneda para que recordará un poco de lo que es el verdadero color de la vida, pero que después de todo reconocé que Dios no planeaba ser cruel con él, pero que si pensaba darle un destino oscuro. Y con la perdida de Avellaneda, es mucho más oscuro que antes.

<< Cómo la necesito. Dios había sido mi más importante 
carencia. Pero a ella la necesito más que a Dios>>.
La tregua, Mario Benedetti.

Por: Paty Guzmán

Ana Patricia Guzmán es estudiante de negocios internacionales del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey. Apasionada lectora que comparte con nosotros las diferentes historias que vive día a día. Conocedora de la importancia de las palabras, ya que mal empleadas pueden ocasionar caos a nuestro alrededor. Sin importar el género literario, todo aquel que escribe o lee lo hace con el propósito de adentrarse a un nuevo mundo. Todos tenemos una historia que contar, ella nos ayudará a descubrir nuevos mundos para que con el paso de las páginas nos adentremos en un mundo propio.