El martes, se vivió la captura del llamado “Caníbal de Atizapán”. Parte de las declaraciones que ha dado, deja al descubierto que la violencia es uno de los mayores males que asedian a la sociedad día con día, en especial a este país.

La idea de un feminicida serial suena innovadora, y se convierte en surreal, cuando nos referimos a la captura, pues claramente es algo poco usual en un país en el que se estima que a nivel nacional en el 2019 se denunciaron un 11% de los delitos; y, del total de delitos se inició una Carpeta de Investigación en 7.4% de los casos. Es decir, el 89% de los delitos que suceden en el país no son denunciados ante las autoridades.

Sin embargo, de ese 7.4 por ciento de los casos en los que se inició carpeta de investigación, un 73.7% de las carpetas no tienen respuesta o continúan en trámite.

Ahora bien, aprovechando esta ocasión, me gustaría recordar e informar, algunas veces en las que México se a enfrentado con feminicidas en serie, así mismo, recordar que los casos de canibalismo en el país han dado noticia y, lamentablemente, no son ajenos.

En primera mención, por línea temporal, tenemos a ‘Goyo’ Cárdenas, también conocido como El estrangulador de Tacubaya, nacido en Ciudad de México en 1915, saltó a la fama después de que se relacionara con el estrangulamiento de 4 mujeres, y fue juzgado por el delito de homicidio, inhumación clandestina y necrofilia”. Algo interesante, fue que al salir del Palacio Negro de Lecumberri, fue llevado a la Cámara de Diputados, en la que recibió una ovación por parte de los legisladores.

Por otro lado, nos encontramos con un hombre que fue capturado en 2007, identificado como el Caníbal de la Guerrero, y apodado como el caníbal poeta, quién fue acusado de triple homicidio y canibalismo a pesar de que se le comprobaron cuatro homicidios. El hombre nacido en 1969 en Ciudad de México, meses posteriores a su captura y condena presuntamente se suicidó dentro de su celda en diciembre del 2007.

El hablar de violencia se convierte en un tema crudo y sagaz susceptible a incomodidades por la forma descarnada de acatar las realidades sociales sin ninguna justificación a los hechos, sino únicamente la existencia de éstos.

Lo que han hecho estos hombres es aberrante e indignante, para las víctimas y sus familiares. Aún es más indignante cuando, el propio Caníbal de Atizapán se adjudica la muerte de entre 20 a 30 mujeres, lo peor es que se le procesa hasta ahora, de manera certera, por solo una víctima cuyo lamentable destino llevo a este hombre a su captura.

POR: Ameyalli Amador

@AmeyalliAmador

Por:  Ameyalli Amador

Abogada y politóloga egresada del Tecnológico de Monterrey, con especial enfoque a temas de equidad, bienestar y derechos humanos. Se ha desempeñado como asistente de investigación en materia de Estado de Derecho, ética y violencia de género, con especial interés en protección de grupos vulnerables y de descubrimiento de las nuevas vertientes del derecho cibernético. Busca la activa de distintas disciplinas para generar políticas de bienestar. En la actualidad tiene en desarrollo estudios sobre la pobreza, el género y la tecnología como un posible factor de riesgo en la violencia de género.