El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, pidió hoy que las protestas que estallaron ayer, domingo, en Cuba se resuelvan mediante el «diálogo» y rechazó la violencia así como el «intervencionismo» de países extranjeros y de medios de comunicación.

«Quiero expresar mi solidaridad con el pueblo cubano, creo que debe buscarse una salida mediante el diálogo, sin el uso de la fuerza, sin la confrontación, sin violencia. Tienen que ser los cubanos los que decidan porque Cuba es un país libre, independiente y soberano», afirmó López Obrador durante su rueda de prensa matutina en el suroriental estado de Tabasco.

Miles de cubanos salieron a las calles para protestar contra su gobierno al grito de «¡libertad!», en una jornada inédita que se saldó con cientos de detenidos y enfrentamientos después de que el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, instara a sus partidarios a salir a enfrentarse con los manifestantes.

Igual que con la crisis venezolana, el presidente mexicano, del izquierdista Movimiento Regeneración Nacional (Morena), abogó por los principios de «no intervención, autodeterminación de los pueblos y solución pacífica de las controversias» establecidos en la Constitución mexicana.

Asimismo, criticó que ha habido «un despliegue informativo inusual» de las protestas cubanas promovido «por quienes no están de acuerdos con las políticas del Gobierno de Cuba».

López Obrador, quien agradeció el envío el año pasado de médicos cubanos para atender la pandemia de covid-19 en México, dijo que su gobierno está dispuesto a ayudar a Cuba con «apoyo humanitario» para suplir la escasez de alimentos y medicinas.

«Expresarle nuestra solidaridad al pueblo de Cuba con toda claridad, sin titubeos. Nosotros no podemos olvidar lo que Cuba ha hecho por México», dijo.

Además, defendió que para ayudar a Cuba «lo primero que se debería hacer es suspender el bloqueo como lo están solicitando la mayoría de países del mundo».

«Este sería un gesto verdaderamente humanitario. Ningún país del mundo debe ser cercado, bloqueado, eso es lo más contrario que pueda haber a los derechos humanos», afirmó.

Preguntado por el llamamiento que hizo Díaz-Canel a sus partidarios de salir a enfrentarse a los manifestantes, López Obrador respondió que «es un asunto de política interna de Cuba».

El presidente mexicano instó a que «no se opte por el uso de la fuerza» y a que los cubanos «resuelvan este asunto por la vía pacífica».