El Gobierno de México plantea abrir un debate nacional para analizar una posible regulación del uso de teléfonos celulares entre estudiantes en las escuelas, ante preocupaciones sobre su impacto en la salud mental y el comportamiento de los jóvenes.
El secretario de Educación, Mario Delgado, explicó que cada vez existe más evidencia en distintos países de que el uso excesivo de tecnologías digitales puede afectar el desarrollo emocional y social de niñas, niños y adolescentes.
Señaló que México no puede ignorar estas señales y que es necesario discutir qué medidas podrían adoptarse para promover una cultura digital responsable, consciente y crítica entre los estudiantes.
Delgado indicó que actualmente al menos 79 países han implementado algún tipo de regulación sobre el uso de teléfonos móviles en las escuelas, por lo que consideró que México también debe analizar este tema.
Entre los ejemplos internacionales mencionó la decisión del gobierno de Australia de prohibir que menores de 16 años tengan cuentas en redes sociales, así como el debate que se mantiene en España sobre permitir o no el ingreso de celulares a los centros educativos.
El funcionario explicó que el objetivo del debate no es necesariamente aplicar una prohibición inmediata, sino escuchar distintas posturas y evaluar qué medidas podrían proteger mejor a las infancias y juventudes.
Una de las principales preocupaciones del gobierno es que muchos menores utilizan redes sociales sin suficiente protección frente a los riesgos que existen en el entorno digital.
Delgado advirtió que entregar un teléfono móvil a niños a edades tempranas puede exponerlos a problemas que todavía no se han dimensionado completamente, incluidos casos de depresión, ansiedad y aislamiento social.
También señaló que, con el avance de la inteligencia artificial, algunos jóvenes comienzan a utilizar estas herramientas como una especie de asesor emocional, consultándolas sobre sentimientos, ansiedad o soledad.
En este contexto, el secretario de Educación llamó a las empresas tecnológicas y a las plataformas de redes sociales a asumir una mayor responsabilidad en la protección de los menores.
Mientras tanto, organismos internacionales han recomendado restringir el uso de teléfonos móviles en las aulas para evitar distracciones y favorecer el aprendizaje.