La compañía farmacéutica estadounidense Moderna anunció que comenzará pruebas clínicas de su nueva vacuna contra la influenza basada en tecnología de ARN mensajero (mRNA). Esta fórmula aprovecharía los desarrollos recientes en vacunas contra la Covid-19 para combatir eficientemente diversos padecimientos estacionales con una sola administración.

Según detalló la compañía en un comunicado, ensayos preliminares para la vacuna mRNA-1010 se llevaran a cabo en 180 adultos mayores de 18 años. La mitad de esta población recibirá la fórmula, mientras que a un grupo control se le será administrado un placebo; esto, repartidos de forma aleatoria en un estudio doble ciego.

«Creemos que las ventajas de las vacunas de mRNA incluyen la posibilidad de combinar diferentes antígenos para proteger ante múltiples virus y la habilidad para responder rápidamente a la evolución de virus respiratorios», explicó en un comunicado Stéphane Bancel, CEO de Moderna. En este sentido, la fórmula incluirá proteger ante los principales linajes virales de la influenza: H1N1y H3N2; además de los linajes Yamagata y Victoria de la influenza tipo B.

Por otra parte, la farmacéutica contempla eventualmente incluir en una sola vacuna anual protección contra otros virus respiratorios como el Virus sincitial respiratorio, el Metapneumovirus humano y el SARS-CoV-2. Al respecto, el diseño basado en mRNA permite que el sistema inmune ataque con mayor precisión estructuras clave de los virus patógenos.

Cabe recordar, las vacunas basadas en mRNA contienen información genética de estructuras clave (como la proteína spike del coronavirus) del patógeno intruso a atacar en la forma de ácidos ribonucleicos. Este material genético desencadena una respuesta inmune en el cuerpo humano, a diferencia de las vacunas tradicionales que utilizan agentes patógenos vivos, aunque atenuados o fragmentados.

Aunado a la posibilidad de modificar la fórmula de una vacuna mRNA en una menor cantidad de tiempo, algunas de estas formulaciones han mostrado una efectividad superior en el combate contra la Covid-19. Mientras que la vacuna de Moderna contra el SARS-CoV-2 alcanza una efectividad de hasta el 94%, las vacunas tri y tetravalentes del mercado oscilan entre un 40% y 60% de efectividad.

Considerando el comportamiento dinámico y cambiante de los principales virus estacionales, una vacuna precisa y adaptable como las basadas en mRNA brinda ventajas importantes para combatir este mal anual. De acuerdo con estimados de la Organización Mundial de la Salud, cada año se reportan entre 3 y 5 millones de de casos severos de gripa estacional en el mundo.