Cuando yo era chica, mi papá tuvo la increíble idea de comprar dos enciclopedias para la casa, una para adultos, y otra para niños. Esta última tenía un libro en específico que era mi favorito, porque estaba lleno de experimentos y contenidos entretenidos y super divertidos que podías hacer con materiales comunes de cualquier casa. En ese entonces los contenidos de ese libro eran un elemento muy importante para la diversión que mis hermanos y yo podíamos alcanzar en una tarde común. Ahora, algunos (aunque no muchos) años después, dicen que vivimos en “la era de la información” porque cada vez es más fácil tener acceso a información de diferentes fuentes, sobre prácticamente cualquier tema que se nos pueda llegar a ocurrir.

Aunque esto es una verdadera maravilla, tener acceso tan fácil a una cantidad tan grande de información también puede llegar a ser confuso y un poco abrumador, sobre todo cuando se es nuevo en un tema y nos estamos adentrando a él por primera vez.

Debido a ésto, es importante que aprendamos a generar pensamiento crítico que nos permita discernir entre la información verídica de la que no lo es y nos ayude a tomar mejores decisiones. Para ayudarte a distinguir la información real de la falsa puedes centrarte en esto:

  • Mantén tu mente abierta. Muchas veces rechazamos una idea por el simple hecho de que es demasiado diferente a lo que esperábamos o estamos acostumbrados; esto, aunque es muy común, es también un error. Intenta mantener tu mente abierta, aunque sea para escuchar otra p ostura antes de tomar cualquier decisión.
  • Formula preguntas. Dales forma a tus inquietudes. Cuando un tema nos llama la atención muchas veces se debe a que estamos persiguiendo una curiosidad en específico. Intenta ponerle nombre y dar forma a tus inquietudes para que tu búsqueda de información sea mucho más satisfactoria.
  • Infórmate. Asegúrate de obtener suficiente información, de diferentes fuentes, que te permita estar “empapado” del tema y te dé suficientes herramientas para decidir adecuadamente.
  • Compara. Sobre todo si estás tomando una decisión que para ti puede ser trascendental y tienes más de una opción, es importante comparar todas tus opciones y ver claramente las ventajas y desventajas de cada una de ellas.
  • Genera tu propia postura. Éste es tal vez el elemento más importante. Una vez que hayas obtenido suficiente información, decide por ti mismo y genera tu propia postura sobre la situación.

Recuerda que lo más importante de todo esto es que dentro del mar de información que existe en nuestro mundo actual tú puedas tomar decisiones acertadas, que te hagan sentir cómodo y tranquilo. Además, recuerda que a veces es de sabios cambiar de opinión, por lo que al final del día, lo que decidas seguramente estará muy bien.

Por: Carmen Lizola

Egresada de la Universidad Panamericana. Licenciada en Psicología, especialista en Psicología Organizacional. Maestra en Alta Dirección por la Escuela Bancaria Comercial. Apasionada del funcionamiento de la psique y comportamiento humano. Experiencia en el ámbito de la psicología clínica y organizacional, enfocada en la creación de estrategias globales de intervención; intervenciones realizadas tanto en el ámbito público como privado, con especial enfoque en la gestión de capital humano. Amante de la naturaleza, los animales y el mar.