Según los cálculos hechos por las actuales autoridades del sistema de salud nacional será hasta marzo del 2022 cuando las últimas personas del país sean vacunadas, siendo el grupo de personas más numeroso, pues abarca de los 16 a los 39 años.

Y eso que, según las previsiones anunciadas, ya en junio se habrá terminado de vacunar a quienes tenga entre 40 y 49 años. 

Ello nos indica que la prioridad del estado mexicano será el sector de la población que es más vulnerable al virus y que también ha sido el más golpeado.

¿Pero qué significa en términos prácticos esta planeación anunciada?

Pues nada, que muy probablemente sea hasta el tercer trimestre del 2021 cuando realmente se esté abriendo de manera periódica las escuelas, comercios y empresas que hoy están cerradas o trabajando con restricciones.

También que será hasta después de septiembre cuando quizá podamos ver nuevamente la realización de eventos como conciertos y obras de teatro, los cines amplíen su capacidad, regresen las fiestas familiares, patronales y los carnavales.

Habrá sectores que resientan mucho más que otros este camino, pensemos en los cruceros, que tienen una base de usuarios mayores de edad, los cines, y los teatros también.

Pero además los conciertos y bailes, que son un punto de reunión particularmente de gente joven, no podrán trabajar de manera natural durante el primer semestre del 2021.

Y es que por más optimistas que queramos ser, y suponiendo que todo salga bien con las compras y la distribución de las vacunas, y que la gran mayoría de los ciudadanos no se oponga a vacunarse, o sea supongamos que al gobierno le salga todo bien, seguiremos en pandemia por lo menos otros 15 meses.

15 meses más de restricciones, cuidados y alertas.

Y ¿Cómo va su estrés, su economía, su confianza en el futuro?

Déjeme contarle que no es hora de entrar en confianza.

Que el hecho de que comiencen a vacunar no significa que ya salimos de esta, o que pues no importa cuidarnos, pos total, ya hay vacuna ¿no?

Porque lo único real que hay por ahora es la promesa del estado que tendremos vacunas de manera periódica a partir de la tercera semana de diciembre, o sea que las vacunas se estarán comenzando a aplicar al final del año.

Y eso le digo, si todo sale bien.

Imagine que tengamos noticias de un muerto por vacunarse, no muchos ni miles, uno solo, cuanto estaría usted dispuesta a arriesgarse, dispuesto a vacunarse con una vacuna que tiene por lo menos una posibilidad de no ser eficaz.

Cuanto abonaría a las teorías de conspiración, anti vacunas y político terroristas que ya nos invaden.

Y no este discurso no es para decirle que tenga fe y se vacune.

La verdad es que estamos parados en una puerta nueva, y tener el atrevimiento de dar los primeros pasos hacia algo que llamamos “normalidad” es justo en este momento un acto muy audaz.

Pero seamos honestos ¿quiénes son los que nos empujado hasta esta etapa de conocimiento, tecnología y avances médicos?

Pues sí, los científicos, así que mi consejo sería este:

Hágale caso a los que sí saben, y no, estos no son los de la oficinota.

Por: Netzahualcoyotl Paredes

Periodista, Fotógrafo, Gamer, Lector y Cinéfilo.
Presente en medios de comunicación desde el siglo pasado.
Ganador del Premio México de Periodismo en 2015.
Siempre busco pero no encuentro…