En un país en el que continuamente se tiene en discusión la existencia de democracia, hechos como el suscitado la semana pasada, en plena veda electoral, no son realmente extraños.
Claramente, la existencia de la tecnología y las redes sociales, han hecho que las formas de llegar a los votantes potenciales cambien.

Hoy en día conocemos el impacto de las redes sociales, y es que parece que el impacto de una declaración en Facebook, Twitter o Instagram es mil veces mayor que el que se pueda hacer con una autoridad competente. Las redes sociales han convertido en un gran medio de conexión que parece estar fuertemente acompañado de un sentimiento de pertenencia y confianza que crea estos lazos de comunicación aún más eficientes.

Ahora bien, la comunicación se ha vuelto rápida y concisa, periodos cortos de atención hacen que los creadores de contenido en redes sociales generen nuevas formas de mantener involucrada a su audiencia.

Lo que sucedió hace una semana, fue que un aproximado de más de 80 personas con alta audiencia en redes sociales, llamados “influencers”, involucrando actores, creadores de contenido, conductores, personas de los medios, etc. Comenzaron a compartir el partido por el que votarían en las pasadas elecciones del 6 de junio, acompañado de una “informativa” exposición de motivos por la que lo harían.

 
Si bien son ciudadanos como todos en el país y compartir su opinión no debería estar penado, su alto nivel de audiencia y reacciones en redes sociales, su claro uso de las redes como extensión a su vida laboral, y la consagrada cualidad de las redes sociales como medios de comunicación, hacen posible saber que los llamados influencers violaron la veda electoral. A parte que, en las últimas horas, se ha dado a conocer una clara referencia de los pagos que recibieron para poder realizar estas publicaciones.

Es necesario mencionar que la veda electoral no existe únicamente por que sí, es un periodo establecido en el votante puede realizar una decisión racional, basada en hechos y la exposición de las propuestas de los candidatos y partidos con la finalidad de que cada uno de los votantes llegue a su propia decisión y que esta no sea influenciada. Esto respeta los principios del voto, libre y secreto.

Por ello, es que se les prohíbe en este tiempo que los candidatos realicen algún acto de campaña, coloquen o distribuyan propaganda electoral. La veda electoral aplica también para los medios de comunicación, con la finalidad de no bombardear a los ciudadanos de propaganda.

La reacción del INE frente a esta situación fue el pedir a los Influencers el bajar el contenido de redes. Lo que sucedió durante esta veda es un delito electoral, el cual puede ser denunciado por nosotros, los ciudadanos, pues violaron nuestro derecho a un voto libre. Pueden directamente hacer su denuncia en FEDENET: https://www.fedenet.org.mx/registro.aspx

Por:  Ameyalli Amador

Abogada y politóloga egresada del Tecnológico de Monterrey, con especial enfoque a temas de equidad, bienestar y derechos humanos. Se ha desempeñado como asistente de investigación en materia de Estado de Derecho, ética y violencia de género, con especial interés en protección de grupos vulnerables y de descubrimiento de las nuevas vertientes del derecho cibernético. Busca la activa de distintas disciplinas para generar políticas de bienestar. En la actualidad tiene en desarrollo estudios sobre la pobreza, el género y la tecnología como un posible factor de riesgo en la violencia de género.