De manera reciente, nos hemos topado con situaciones que hacen ver que las generaciones jóvenes están levantándose.

Estas distinciones generacionales, toman un gran valor en la definición de las habilidades, intereses y creencias del grupo etario en especial. En este caso es importante mencionar, que cada generación ha sido marcada por una serie de eventos.

Sin duda, existe aún muchas interrogantes sobre los pertenecientes a determinadas generaciones. Pero, lo más interesante, es el saber como existe una cooperación entre ellas para la lucha de valores en común.

La mayor diferencia, defecto y cualidad de estas generaciones es cooperación es la poca tolerancia. Una tolerancia nula a agresiones, reconocer las grandes debilidades de la sociedad actual y luchar contra ello, de ahí las marchas y movimientos para reconocer las necesidades de los grupos vulnerables y agresiones de las generaciones anteriores, que son base de los problemas actuales, y exigir una solución sobre ello.

La participación en movimientos colectivos, feministas, LGBTTTQ+, la lucha por la equidad y en contra la xenofobía, el racismo, aunado al reconocimiento de la importancia de la estabilidad y salud mental, mensajes de aceptación y contra estereotipos; hacen a estas generaciones, de las más preparadas académicamente y más consientes de lo que quieren y necesitan con y para la sociedad.

Es lamentable, que de igual forma, estas generaciones se enfrenten a un mundo en el que parecen sobre calificados para los roles disponibles en el entorno laboral, teniendo problemas en el salario, y acceso a prestaciones laborales similares a los de las generaciones anteriores. Pese a ello, las ganas por ver a un mundo mejor, sin odio y con inclusión no terminan.

Podría parecer un conjunto de generaciones débiles, sin embargo, parece ser que la fortaleza que poseen continúa apareciendo cuando es necesario.  

Por:  Ameyalli Amador

Abogada y politóloga egresada del Tecnológico de Monterrey, con especial enfoque a temas de equidad, bienestar y derechos humanos. Se ha desempeñado como asistente de investigación en materia de Estado de Derecho, ética y violencia de género, con especial interés en protección de grupos vulnerables y de descubrimiento de las nuevas vertientes del derecho cibernético. Busca la activa de distintas disciplinas para generar políticas de bienestar. En la actualidad tiene en desarrollo estudios sobre la pobreza, el género y la tecnología como un posible factor de riesgo en la violencia de género.