El exfutbolista mexicano Pavel Pardo, uno de los jugadores más representativos del fútbol nacional en las últimas décadas, aseguró que el partido más importante para la selección mexicana en la próxima Copa Mundial de la FIFA 2026 será el encuentro inaugural frente a Sudáfrica. A su juicio, ese primer resultado puede marcar el rumbo del equipo en el torneo que se celebrará en México, Estados Unidos y Canadá.
En declaraciones a EFE durante una visita a Guadalajara, el exmediocampista explicó que comenzar con una victoria será fundamental para generar confianza en el plantel y encarar con mayor tranquilidad los siguientes compromisos de la fase de grupos.
“El juego más importante en el Mundial será contra Sudáfrica. México debe ganar y después seguir adelante ante Corea y el siguiente rival”, comentó el exjugador.
Pardo fue parte de la selección mexicana que disputó los mundiales de Copa Mundial de la FIFA Francia 1998 y Copa Mundial de la FIFA Alemania 2006, y es recordado como uno de los mediocampistas más consistentes de su generación. Durante su carrera también destacó con el Club América y posteriormente en el fútbol europeo con el VfB Stuttgart, donde fue campeón de la Bundesliga y llegó a portar el gafete de capitán.
Al analizar el presente de la selección mexicana, Pardo consideró que el equipo dirigido por Javier Aguirre tiene una oportunidad importante de aprovechar su condición de local en los primeros partidos del torneo. Para el exjugador, el respaldo de la afición puede convertirse en un factor determinante en el rendimiento del equipo.
“México tiene que sacar provecho de la condición de local y de la conexión de los jugadores con la afición”, explicó.
De acuerdo con el calendario previsto, la selección mexicana iniciará su participación el 11 de junio en el Estadio Azteca, donde enfrentará a Sudáfrica en el partido inaugural. Posteriormente, el equipo disputará su segundo encuentro el 18 de junio en Guadalajara frente a Corea del Sur, y cerrará la fase de grupos el 24 de junio nuevamente en el Azteca ante un rival europeo que aún no ha sido confirmado.
Durante la entrevista, Pardo también recordó una de las etapas más competitivas de la selección mexicana, la que participó en el Mundial de Alemania 2006 bajo la dirección del entrenador argentino Ricardo La Volpe. Aquel equipo estuvo cerca de avanzar a los cuartos de final, pero fue eliminado en tiempo extra por Argentina en un partido que aún permanece en la memoria de los aficionados.
El exmediocampista destacó que uno de los factores que hizo fuerte a ese grupo fue la unión entre los jugadores, quienes mantenían una relación cercana tanto dentro como fuera de la cancha.
“Éramos un equipo guerrero; éramos amigos, pero también nos exigíamos unos a otros. Eso fue muy importante”, recordó.
Pardo también compartió un momento difícil de su carrera: cuando quedó fuera de la convocatoria para la Copa Mundial de la FIFA Corea-Japón 2002, decisión que tomó en ese momento el propio Javier Aguirre, entonces entrenador del equipo nacional. El exjugador confesó que ese episodio fue un golpe duro, pero también una motivación para mejorar su nivel y volver a pelear por un lugar en el siguiente Mundial.
“Dije: no me vuelve a pasar. Yo voy a estar en el siguiente Mundial, y lo logré”, relató.
Su carrera dio un salto importante cuando fichó por el Stuttgart en Alemania. En ese club no solo se adaptó al fútbol europeo, sino que también logró conquistar el campeonato de liga, un logro significativo para una institución que llevaba 15 años sin levantar el título.
Según recordó, el proceso de adaptación fue complicado debido al idioma y a las diferencias culturales, pero desde el inicio tenía claro su objetivo.
“Les dije: yo vine aquí a triunfar, con mentalidad de poder trascender. Llegué a un club que tenía 15 años sin ser campeón y fuimos campeones”, señaló.
Actualmente, Pavel Pardo participa como uno de los embajadores de Guadalajara como sede de la Copa del Mundo. La ciudad jalisciense volverá a albergar partidos mundialistas por tercera ocasión en su historia, después de haber sido sede en los torneos de Copa Mundial de la FIFA 1970 y Copa Mundial de la FIFA 1986, consolidándose como uno de los escenarios tradicionales del fútbol internacional en México.