Popularmente se tiene la creencia que lo natural es «lo mejor», sin embargo, existen muchos alimentos utilizados en las mascarillas faciales caseras que pueden causar efectos secundarios en la piel, e inclusive dañar la dermis y epidermis. Entre las consecuencias se encuentran la irritación, enrojecimiento, inflamación, alergias, aparición de acné, dermatitis y otras afecciones faciales, aseguran expertos.

Cabe señalar, la dermis es la capa interna de las dos principales de la piel; ahí se ubican los tejidos conjuntivos, los vasos sanguíneos, los folículos pilosos y otras estructuras. A esta generalmente se le llama «la piel verdadera», según indican expertos y en ella también se encuentran los receptores sensoriales y las glándulas sebáceas que producen el aceite corporal y cutáneo.

La mayoría de estas alternativas resultan poco efectivas, ya que cada persona tiene necesidades diferentes en cuanto a tratamientos faciales. En la lista de los alimentos más dañinos y agresivos a la piel se encuentra el limón debido a sus altos niveles de acidez y su tendencia para crear reacciones químicas ante su exposición a los rayos ultravioleta. Por su parte, el huevo crudo es el causante más común del desarrollo de infecciones por salmonela. Mientras que la utilización del azúcar como exfoliante natural resulta contraproducente al dañar las fibras faciales de colágeno; esto disminuye la elasticidad y acelera el proceso del envejecimiento.

También existen aquellos alimentos que expertos no consideran peligrosos para la piel, aunque tampoco aseguran la efectividad absoluta de estos. Por ejemplo, se le atribuye a miel de abeja tener características antibacterianas y propiedades antioxidantes, hidratantes, antisépticas, curativas y calmantes. Igualmente el pepino frío en rodajas puede ayudar a desinflamar el área del contorno de los ojos, así como disminuir las ojeras y es un buen auxiliar para cerrar los poros.

No obstante, la piel no es capaz de absorber todos los nutrientes de los alimentos, esto debido a que ella actúa como una barrera para evitar precisamente ciertas sustancias entren al rostro. Incluso, los productos que mejor aspira y de los cuales obtiene los mayores beneficios; son aquellos diseñados específicamente vía tópica, como lo son algunos medicamentos, lociones, cremas y tratamientos faciales.

Asimismo, otra opción para mejorar el aspecto de la piel sin exponerla, es por medio de la utilización de suplementos y vitaminas vía oral como parte de un complemento de una buena alimentación. Esto debido a que los alimentos están directamente relacionados con la calidad y el aspecto de la piel.

Bajo este contexto, dermatólogos recomiendan a la población dejar de utilizar alimentos como vinagre, bicarbonato de sodio, especias y frutas en las mascarillas faciales caseras. Igualmente los alimentos aprobados como «buenos para la piel», tampoco deberán ser utilizados con frecuencia y jamás ser aplicados durante un largo periodo de tiempo para evitar el riesgo de cualquier tipo de reacción.