Jesús Ramírez-Bermúdez, neuropsiquiatra del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía de México, declaró que 1 de cada 7 pacientes con esquizofrenia puede tener una recuperación funcional. La afirmación previa fue consultada en un comunicado al cual NotiPress tuvo acceso. Por tanto, este tipo de logro en pacientes con tal enfermedad podría llevarse a cabo con un tratamiento farmacológico y psicosocial adecuado.

Durante febrero de 2021, un artículo publicado en la Gaceta Médica de México especificó que en el país cerca de un millón de personas viven con esquizofrenia. Tal dato es de relevancia si se toma en consideración que al momento, no existe una cura específica para la enfermedad, lo cual dificulta una recuperación funcional.

Así pues, la importancia de un tratamiento oportuno radica, principalmente, en la detección temprana del primer episodio de esquizofrenia. Así lo especificaron médicos especialistas que estuvieron presentes en el segundo Lundbeck Mental Health Press Day 2022.

Según la Organización Mundial de la Salud, la esquizofrenia se caracteriza por ser una enfermedad capaz de generar distorsiones en distintas percepciones de un paciente. Por ejemplo, tal afectación puede modificar el pensamiento, la conciencia propia, las emociones, la conducta y el lenguaje.

Con base en lo explicado por Ramírez-Bermúdez, el primer episodio de esquizofrenia «es esencial para esclarecer las causas y establecer un tratamiento adecuado y consideraciones acerca del pronóstico«. Ello en la búsqueda de una recuperación funcional para el paciente que padece la afección mencionada.

Por lo anterior, la identificación precoz de los síntomas antes referidos es de relevancia. Esto porque, según especialistas, las posibilidades de recuperación tras un primer episodio son elevadas. No obstante, tras un segundo brote de la enfermedad 1 de cada 6 pacientes podría no ser capaz de regresar a un estado normal.

Frente a tal situación, el comunicado citado especifica que para intentar la recuperación funcional de un paciente sería adecuado emplear un enfoque combinado. Esto hace referencia a la mezcla de fármacos por un lado, pero también de intervenciones psicológicas que puedan prevenir los primeros episodios de psicosis y otras posibles recaídas.

En ese sentido, cabe aclarar que hablar de recuperación funcional y recuperación clínica no es lo mismo. Por ejemplo, la primera hace referencia a la remisión de los síntomas y a una mayor autonomía por parte del paciente para manejar su propia vida. Mientras tanto, la segunda categoría alude a que el paciente con esquizofrenia ya no tiene síntomas del trastorno.

«La recuperación funcional requiere, por lo tanto, un control de los síntomas, pero también un mejoramiento de los mecanismos cognitivos, emocionales y motivacionales. Ello mediante una combinación de tratamiento farmacológico y psicosocial«, concluye Jesús Ramírez en torno al tratamiento de la esquizofrenia.