Seguro Lopez leyó alguna vez “IL Gatopardo”, la célebre novela italiana escrita por Giuseppe Tomasi di Lampedusa, y que vio la luz en el año de 1958, en la que se narran los actos y alianzas que la vieja burguesía italiana hacía para conservar sus privilegios, ideas y acciones que se han repetido a lo largo de la historia social del hombre.

Nunca mejor adaptada a la vida real, que en esta parte del mundo llamada México por el régimen postrevolucionario del cual emergió el viejo PRI, el Partido Revolucionario Institucional, quienes mejor que nadie hacían como que cambiaban todo, para que todo siguiera igual.

Así aliados con las viejas familias burguesas del siglo pasado por casi 70 años hasta que la vida democrática de México cambió, entonces impulsados por nuevos valores e ideas, la vieja burguesía, aposto por nuevos jugadores, tuvimos entonces la ansiada alternancia y el regreso del nuevo PRI.

Resultado de imagen de fachada pri

Pero las ideas se agotan, y hubo que volver a buscar aliados, uno nuevo, no tan fresco, pero que representaba un ideal que prometía que todo cambiaría, que nuncajamasmente volveríamos a ser los mismos, que nuestros anhelos de un país justo, equitativo, seguro y con prosperidad para todos, llegaría…

Y sí…

Todo cambio. Las leyes, las instituciones, se fueron los odiados granaderos, se desapareció la policía federal, se dejó de usar el avión, se implementa un nuevo modelo de educación con la cartilla moral, se promueve la idea de perdón entre todos, etc.

Y como siempre, para que todo siga igual, se nos sigue dando atole con el dedo, como en los recuerdos de mi niñez, la palabra del presidente es la ley, ¿Qué horas son Romo?

 ¡Las que usted quiera mi Lopez!

Resultado de imagen de amlo

Y es que el eterno candidato aprendió bien la tarea, prometer no empobrece, dar es lo que aniquila, por ello las promesas o más bien la simulación de las pobrezas, porque las leyes siguen protegiendo a los ricos y a los influyentes, ¡Qué chido no mi Bartlett!

A las instituciones nomás les cambiamos el nombre, que no se llamen como les pusieron nuestros enemigos, pero que funcionen igual.

Ya no tenemos granaderos, ahora contamos con comandos tácticos, lo mismo pero más educados, asegún.

La Policía Federal que estaba formada por elementos del ejército, ósea soldados, ya no existe, ahora tenemos la guardia nacional formada por militares, ósea soldados wey, y pagada por el ejército.

Ya no usamos el avión presidencial, ahora transportamos las comitivas en vuelos comerciales y en aviones del ejército, ósea seguimos usando aviones del gobierno para pasear achichincles.

Ya tenemos nuevo modelo de educación, bueno, seguimos sin capacitar mejores profesores y además no les exigimos resultados cualitativos, solo cuantitativos, que todos pasen aunque no aprendan, el chiste es decir que tenemos éxito.

Ya vamos a ser tochos requetebuenos porque la cartilla moral nos va decir que hacer y como portarnos bien como mexicanos, no importa que tengamos diversidad de lenguas y tradiciones culturales diversas y que estas costumbres que nos rigen por zonas y nos hacen diferentes se contrapongan a la nueva ley moral.

Además debemos ser como hermanos y perdonar a nuestros delincuentes porque también son seres humanos, aunque actúen como bestias.

Resultado de imagen de abrazos no balazos

Abra usted cualquier revista Alarma de los años 80, y verá que nada ha cambiado, lea usted las crónicas de los periódicos de hace 40 años y tendrá una visión de que el tiempo en México se detuvo.

Como dije.

Que todo cambie para que todo siga igual…

Bueno… ¿por cuál vota?

Por Netzahualcoyotl Paredes @NezaParedes