Una nueva versión para el proyecto de satélites pequeños o Smallsat de la NASA será financiado por Rocket Lab, una empresa estadounidense aeroespacial. Después de una prueba fallida para llegar a Marte en 2020, ahora la NASA tendrá una nueva oportunidad para lograr su objetivo.

Rocket Lab es fundamentalmente conocida por sus vuelos orbitales, sin embargo, sus primeros esfuerzos para viajar al espacio están a punto de ser una realidad. La startup consiguió un contrato para construir dos naves espaciales para el proyecto Escape and Plasma Acceleration and Dynamics Explorers (EscaPADE). Esta misión seleccionada por la NASA tiene el objetivo de estudiar cómo el viento solar erosiona la atmósfera de Marte y cambia el clima del planeta.

EscaPADE fue una de las tres misiones seleccionadas por la NASA en 2019 para formar parte de su programa Small Innovative Missions for Planetary Exploration (SIMPLEx). Una versión pequeña de satélites que, por lo regular, su peso es menor a 500 kilos y su costo de fabricación es barato. Estos diminutos satélites (en comparación a uno convencional) suelen ser más útiles para propósitos específicos, por ejemplo, la recopilación de información científica o la retransmisión de ondas de radio.

De acuerdo con la NASA, el proyecto original para EscaPADE en 2019 era lanzar un pequeño satélite de carga útil secundaria para la misión Psyche al asteroide del cinturón principal del mismo nombre en 2022. No obstante, los intentos por lograrlo se frustraron al ver que el Smallsat salió de órbita alejándose de su objetivo original.

Aunado a ello, una revisión preliminar de la agencia espacial y SpaceX, compañía privada que trabajó en conjunto para la misión Psyche, afirmaron que hubo errores de cálculo en el diseño de las aeronaves. Ello ocasionó una respuesta negativa para continuar con la financiación del proyecto, por tanto, el proyecto EscaPADE se detuvo.

Esta vez, Rocket Lab tiene la oportunidad de cambiar el rumbo de EscaPADE, ya que sus naves tienen un diseño más prometedor al incluir motores desarrollados por ellos mismos. «Nuestra nave espacial llamada Photon demostrará un enfoque más rentable para la exploración a Marte, tenemos grandes expectativas para nuestra primera misión», afirmó Peter Beck, director ejecutivo de Rocket Lab.

Hasta el momento, los acuerdos comerciales se mantienen privados, pero el contrato al ser una misión de bajo presupuesto, el límite de inversión para estos proyectos es de 55 millones de dólares. Rocket Lab señaló en un comunicado en su sitio web oficial que el lanzamiento se tiene programado para 2024, tiempo estimado para realizar lanzamientos de prueba.

Si Rocket Lab tiene resultados positivos la startup podría dar un gran golpe sobre la mesa, pues la compañía espacial podría conducir a más y mayores acuerdos. La NASA ha apoyado a organizaciones privadas más grandes, entre ellas SpaceX o Blue Origin, pero EscaPADE podría marcar un hito en el impulso a startups espaciales.